Productores avanzan con la zafriña, pero aún esperan más lluvias para su buen desarrollo
Según el reporte de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), en el inicio de la segunda quincena de febrero hubo precipitaciones que favorecieron el avance de la zafriña, con acumulados de e...
Según el reporte de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), en el inicio de la segunda quincena de febrero hubo precipitaciones que favorecieron el avance de la zafriña, con acumulados de entre 10 y 50 milímetros en diferentes zonas productivas. Estas lluvias permitieron la germinación y desarrollo del ciclo secundario, al igual que la conclusión de su siembra en zonas de mayor estrés hídrico, como en el norte del país.
Desde Caaguazú, el productor Flaminio Núñez indicó que la semana pasada recibieron cerca de 40 milímetros de lluvias, un promedio con el que esperan complerar la siembra de la zafriña en las áreas faltantes.
A la par, el productor Aurio Frighetto comentó desde la zona de Alto Paraná que les llegó una “linda lluvia”, de 35 milímetros aproximadamente, que contribuyó con el avance del ciclo secundario en la zona. Añadió que, de momento, los cultivos de maíz y sorgo (zafriña) muestran un buen desarrollo.
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Tal como se previó, febrero estuvo marcado por temperaturas elevadas, con promedios de 39°C, que aumentaron la tasa de evapotranspiración y aceleraron la pérdida de humedad del perfil del suelo. A este escenario se sumó la distribución irregular de lluvias, que se espera mejore para el buen desarrollo del ciclo secundario.
Pronóstico de precipitación acumuladaDe acuerdo con las actualizaciones más recientes de los modelos climáticos del Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio), en marzo los acumulados de precipitación se mantendrían por debajo de los valores normales. Esta proyección indica una tendencia de lluvias irregulares, lo que podría intensificar las condiciones de estrés hídrico en los cultivos de zafriña.
“El impacto sería más importante en zonas donde los suelos presentan una textura predominantemente arenosa, debido a su limitada capacidad de retención de humedad”, explicaron. En estas áreas, la reducción en la disponibilidad de agua en el perfil del suelo podría afectar el desarrollo fenológico de los cultivos, incrementando el riesgo de pérdidas en el rendimiento.