
Los suizos deciden en referéndum no ampliar la tradicional neutralidad del país
Como ya habían adelantado las encuestas, el "no" a la iniciativa, que había sido presentada por la organización nacionalista conservadora Pro Suiza, se impuso por un claro 69,73 % de los ...
Como ya habían adelantado las encuestas, el "no" a la iniciativa, que había sido presentada por la organización nacionalista conservadora Pro Suiza, se impuso por un claro 69,73 % de los votos, según datos provisionales con 24 de los 26 cantones del país ya escrutados.
Tanto el Gobierno como el Parlamento habían recomendado a los ciudadanos votar en contra de la propuesta, pese a que contaba con el apoyo de la conservadora Unión Democrática del Centro (UDC), que forma parte de la coalición en el poder y es el partido con más representación en el Legislativo, sin ser mayoritario.
Pro Suiza pretendía con su iniciativa que la Constitución Federal incluyera expresamente una neutralidad "perpetua y armada", y que hubiera mecanismos que impidieran al país adherirse a alianzas militares como la OTAN, así como cooperar con ellas, salvo en caso de ataque militar directo.
Además, el proyecto estipulaba que Suiza no debería imponer sanciones contra un país en conflicto, salvo aquellas impuestas por Naciones Unidas
En opinión de los poderes Ejecutivo y Legislativo, la neutralidad ya inscrita en la Constitución desde hace más de siglo y medio ha demostrado su eficacia y ofrece cierto "margen de maniobra" en un cambiante mundo actual que se vería limitado en caso de que hubiera triunfado el "sí".
Desde 2022 Suiza, de forma paralela a la Unión Europea, ha impuesto bloqueos de fondos, prohibiciones de entrada en el país y otras sanciones contra 2.790 personas y entidades rusas por la invasión de Ucrania.
Esas sanciones han llevado al Gobierno ruso a acusar a Suiza de haber perdido su condición de actor neutral, así como a rechazar que el país centroeuropeo sea mediador en el conflicto o sede de negociaciones de paz importantes.
Rodeada de grandes potencias europeas, y convertida durante siglos en un Estado "colchón" entre éstas, Suiza ha conseguido no involucrarse en los conflictos del Viejo Continente prácticamente desde principios del siglo XVI, incluyendo las guerras mundiales del siglo XX.
