
Los fieles en San Pedro: entre la tristeza y la esperanza tras la operación de León XIV
Este miércoles, día en el que normalmente se celebran las audiencias generales, la plaza de San Pedro acogió la misa de clausura del encuentro internacional con motivo del décimo anivers...
Este miércoles, día en el que normalmente se celebran las audiencias generales, la plaza de San Pedro acogió la misa de clausura del encuentro internacional con motivo del décimo aniversario de la publicación de 'Amoris Laetitia', la exhortación apostólica del papa Francisco sobre el amor en la familia.
La celebración, que debía estar presidida por León XIV, ha quedado finalmente en manos del cardenal filipino Luis Antonio Tagle, recientemente nombrado decano del Colegio Cardenalicio, que leyó la homilía que el papa había dejado preparada.
"Estamos tristes porque creíamos que íbamos a tener la oportunidad de saludarle y verle, pero no se pudo. Estamos pidiendo mucho por su recuperación", explicó a EFE Pánfilo Cervantes, peregrino mexicano, desde la plaza de San Pedro.
Ahora, sus oraciones se dirigen al hospital Gemelli, donde el papa, de 71 años, se recupera de una intervención en la que le han extirpado el lóbulo inferior del pulmón derecho afectado por un adenocarcinoma.
"Primeramente, preocupada por la salud del papa", cuenta Carolina Ortiz, de Guatemala, quien dice llevaba todo el mes pensando que hoy era su oportunidad para ver al papa estadounidense y peruano.
Ahora, dice, pide a Dios que se recupere pronto y pueda volver a ejercer sus funciones al frente de la Iglesia católica.
Desde Sanxenxo, en Pontevedra (España), Nerea había organizado su viaje en torno a los actos papales previstos en Roma y lamenta que la celebración no haya podido estar presidida por León XIV, como esperaba.
"A la par de la pena por su estado de salud y desearle todo lo mejor, también está la alegría de que haya salido bien la operación y de que, de aquí en adelante, con la quimioterapia o el tratamiento que no sé si recibirá o no, vaya a recuperarse del todo", señala.
Por el momento quedan por conocer los resultados de los análisis de los tejidos y los ganglios linfáticos extraídos durante la intervención, que permitirán determinar si necesita tratamientos adicionales
"Muy triste. Fuimos a misa de diez y estuvimos pidiendo por él, para que Dios lo sane y que todo esté bien", relata Fulgencio del Río, mexicano residente en Houston (EE.UU.), que había viajado a Roma con la intención de encontrarse con el papa.
"La idea era venir a verlo, pero con la noticia que nos dieron ya no pudimos. Aunque le sentimos, estamos cerca", añade.
La preocupación por la recuperación del pontífice se extiende también a sus próximos compromisos, especialmente al viaje previsto a Uruguay, Argentina y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre y que, en principio, seguiría en pie a tenor de sus propias palabras del pasado domingo.
Mercedes, argentina residente en Roma, se muestra pesimista: "Es un viaje muy cansador, un viaje muy largo, y no sé si será lo mejor para él. El pueblo argentino puede esperar", afirmó a EFE.
Entre los peregrinos, la decepción por no haber podido ver al pontífice convive así con el deseo de que pueda recuperarse por completo.
