
Merz dice Europa ya no se quedará de brazos cruzados ante prácticas comerciales desleales
"Ya no nos quedaremos de brazos cruzados mientras otros Estados perjudiquen nuestra economía con elevadas subvenciones, monedas devaluadas artificialmente, exceso de capacidades y una polí...
"Ya no nos quedaremos de brazos cruzados mientras otros Estados perjudiquen nuestra economía con elevadas subvenciones, monedas devaluadas artificialmente, exceso de capacidades y una política de precios agresiva", dijo durante su declaración de Gobierno con motivo del Consejo Europeo del jueves y el viernes en Bruselas.
Merz subrayó la necesidad de una "respuesta europea firme a la creciente desigualdad en el comercio mundial y a las prácticas comerciales de otros Estados que distorsionan la competencia", aunque sin mencionar directamente a China.
El canciller recordó que ha presentado junto con el presidente francés, Emmanuel Macron, una serie de propuestas para ser más independientes y mejorar la protección comercial.
"El que busque un conflicto comercial con nosotros se dará cuenta que ahora nos defenderemos, y lo haremos con reacciones adecuadas. Tenemos previsto, entre otras cosas, crear un nuevo instrumento de protección comercial que nos permita reaccionar de forma rápida y contundente ante ataques selectivos contra nuestras industrias y nuestras cadenas de suministro", insistió Merz.
Este nuevo instrumento será objeto de debate en el Consejo Europeo, con el objetivo de tomar cuanto antes las correspondientes decisiones, que dotarán, entre otras cosas a la Comisión Europea (CE) de "un instrumento para reaccionar con rapidez sin necesidad de recurrir al Consejo Europeo", señaló.
En medio de las conversaciones sobre cómo actuar contra China, Merz y Macron abogaron en una carta reciente a la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, por nuevos instrumentos de protección frente a las prácticas comerciales desleales de países terceros, incluida la exclusión, en caso extremo y mediante un procedimiento de urgencia, del mercado único europeo.
La carta señala que el instrumento se aplicaría en aquellos casos "en los que terceros países intenten deliberadamente socavar, mediante medios políticos o económicos, el restablecimiento de unas condiciones de competencia equitativas y unas condiciones de mercado justas, provocando distorsiones graves y sistemáticas de nuestro mercado interior".
Este instrumento podría activarse siempre que los Estados miembros no voten activamente en contra por mayoría cualificada.
