
La ONU expresa preocupación por el cerco hutí a Taiz y pide acceso humanitario
"El cierre por parte de los hutíes de la única ruta de abastecimiento que conecta Taiz con Adén está poniendo a la población civil en grave peligro, bloqueando la ayuda humanitaria e in...
"El cierre por parte de los hutíes de la única ruta de abastecimiento que conecta Taiz con Adén está poniendo a la población civil en grave peligro, bloqueando la ayuda humanitaria e interrumpiendo el suministro de productos esenciales", advirtió el alto comisionado en un comunicado.
El cerco, en el contexto de la reactivación del conflicto que se vive desde septiembre, ha dejado a muchas personas sin alimentos ni otros artículos de primera necesidad, alertó el jefe de derechos humanos de Naciones Unidas.
Türk insistió en que debe permitirse de inmediato la entrada de ayuda humanitaria en la ciudad, donde se han refugiado 120.000 desplazados que huían del conflicto en otras zonas, y "permitir salir libremente y con seguridad a los civiles que deseen hacerlo".
Entre el 1 de agosto y el 19 de octubre, la Oficina de Derechos Humanos de la ONU que dirige el alto comisionado ha verificado la muerte de 32 civiles en toda la gobernación (provincia) de Taiz, entre ellos 14 niños y 9 mujeres, mientras que otros 115 civiles resultaron heridos.
Los combates se acercan a zonas densamente pobladas de la ciudad, subrayó Türk, quien instó a todas las partes en conflicto a que se abstengan de utilizar armas explosivas de amplio alcance en esas áreas y adopten todas las precauciones factibles para proteger a la población y los bienes de carácter civil.
También este martes, el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) advirtió que el cierre del corredor entre Taiz y Adén, entre otros factores, ponía en peligro el abastecimiento de agua de tres millones de personas en Yemen, más de la mitad niños.
La reactivación del conflicto en el Yemen se inició después de que un bombardeo con aviones de combate reivindicado por el Ejército yemení golpeara el aeropuerto de Saná en julio, poniendo fin a la tregua vigente desde 2022.
Los insurgentes hutíes, que tomaron la capital Saná en 2015 y que controlan el territorio donde habita la inmensa mayoría de la población del país, iniciaron avances militares por vía terrestre en septiembre que han sido respondidos con una contraofensiva del ejército yemení, apoyado por Arabia Saudí.
