
Hallan 200 barriles enterrados con sustancias tóxicas en parque natural al sur de Chequia
Esta zona, a pocos kilómetros de la frontera con Austria, era un espacio reservado al ejército durante el régimen comunista, aunque perdió este carácter militar estratégico con el regr...
Esta zona, a pocos kilómetros de la frontera con Austria, era un espacio reservado al ejército durante el régimen comunista, aunque perdió este carácter militar estratégico con el regreso del país a la democracia en 1989.
Debido a la corrosión de los barriles, que además de arsénico tienen dioxinas, furanos, mercurio y disolventes clorados, se han producido escapes de las sustancias tóxicas y la contaminación de una superficie equivalente a dos campos de fútbol, ha informado la Oficina Estatal de Seguridad Nuclear (SÚJB).
"Los resultados del trabajo indican que en el lugar no hay presencia de sustancias utilizadas históricamente como armas químicas", como el gas mostaza o el sarín, declaró este miércoles la SÚJB.
La razón de estas pesquisas de la SÚJB es que en ese lugar servía en el pasado como campo de entrenamiento de las tropas especializadas en guerra química del ejército checoslovaco.
A pesar de no haber certificado la presencia de sustancias usadas en ese tipo de armas, la SÚJB clasificó el sitio como un riesgo ambiental significativo.
A esto se une el riesgo, según el ministro de Medio Ambiente, Igor Cerveny, de que un incendio pueda generar gases venenosos, como fosgeno.
La SÚJB espera determinar con precisión la dimensión y el tipo de contaminación en los depósitos investigados, así como identificar posibles riesgos hasta ahora no detectados para la salud y la seguridad, y establecer así las medidas necesarias.
A pesar de que se tenía desde 2023 sospechas de un foco de contaminación en la zona, no se han concretado medidas hasta ahora: unos trabajos de retirada de los barriles y un saneamiento que costará unos 8 millones de euros y que durará hasta junio de 2028.
Mientras tanto, el Parque Nacional de Sumava permanecerá abierto a los turistas, informó Jan Dvorak, portavoz de la administración de dicho parque.
"Los visitantes no tienen por qué preocuparse por ninguna restricción. Nada cambiará para los peatones y ciclistas", afirmó Dvorak.
