
El miedo al delito crece en Chile pese a que la criminalidad no aumenta, según el PNUD
Bajo el título 'El miedo al delito en Chile', el estudio analizó las causas y consecuencias del incremento de la delincuencia en el país suramericano, considerado históricamente entre lo...
Bajo el título 'El miedo al delito en Chile', el estudio analizó las causas y consecuencias del incremento de la delincuencia en el país suramericano, considerado históricamente entre los más seguros de la región.
"Los chilenos y las chilenas sienten miedo. Los análisis estadísticos nos muestran que los desórdenes, la gravedad de las situaciones violentas percibidas en el barrio, junto con la percepción de que la delincuencia ha aumentado están entre los predictores más relevantes", señaló la representante residente del PNUD en el país, Georgiana Braga-Orillard.
A nivel global, indicó el estudio, siete de cada diez personas se sienten seguras caminando solas de noche, mientras en Chile esa cifra desciende a menos de cuatro.
Los niveles de percepción de seguridad en Chile, explicó Braga, cambiaron entre el estallido social, una serie de protestas masivas y disturbios que tuvieron lugar entre 2019 y 2020, y la pandemia de covid-19, debido a que los ciudadanos dejaron de reconocer el entorno de la misma manera y lo "percibían como más amenazante".
El 62 % de los chilenos, indicó el informe, declararon evitar salir de noche por temor a un delito.
"Detrás de esta cifra hay actividades que se dejan de realizar, encuentros que se postergan, espacios públicos que se dejan de cuidar y también una economía impactada", subrayó la representante.
En el país, señaló el informe, existe la percepción de que los delitos son más violentos, las instituciones no responden cuando se lo necesita y los códigos que antes permitían a los ciudadanos distinguir lugares seguros de inseguros ahora perdieron validez.
"El miedo no es parte de la identidad chilena, el país no tiene por qué resignarse a vivir con el temor al delito", concluyó Braga, y enfatizó la necesidad de crear respuestas que trasciendan los ciclos electorales, tengan perspectiva de género y mejoren el acceso a los recursos de protección.
El actual presidente de Chile, José Antonio Kast, llegó al poder en marzo pasado tras una campaña marcada por un discurso de mano dura contra la delincuencia y la inmigración irregular.
Durante los últimos años el crimen organizado se ha asentado en Chile a través de diversos negocios ilegales, y se ha convertido en una de las principales preocupaciones del Ejecutivo.
