
“Anive ndejapu”: el reclamo al MEC de los jóvenes que exigen retirar libros sobre educación sexual
A través de un comunicado difundido en sus redes sociales con el potente mensaje “Anive ndejapu, ministro ...
A través de un comunicado difundido en sus redes sociales con el potente mensaje “Anive ndejapu, ministro Luis Ramírez”, el colectivo Somos Pytyvõhára desmintió las recientes declaraciones del titular del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), quien había asegurado que “yo no recibí ningún reclamo” por suprimir el enfoque de género en los textos educativos de Paraguay.
El grupo remarcó que desde 2023 vienen presentando notas y denuncias públicas contra los materiales de Educación para la Afectividad y la Sexualidad (EASE), sin recibir respuesta alguna por parte del Estado.
Esta controversia en torno al programa oficial se suma a una serie de cuestionamientos hacia los materiales impresos y contenidos del MEC, que recientemente incluyeron desde sesgos ideológicos hasta imprecisiones históricas graves como las referencias sobre Adolf Hitler. Ante este panorama, las organizaciones juveniles exigen el retiro inmediato de los textos y la derogación de las resoluciones que prohíben la perspectiva de género en las escuelas.
A la falta de respuesta a los jóvenes, se suma que el MEC también ignoró a otros organismos del Ejecutivo. Desde el Ministerio de Salud Pública (MSP) y desde el Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (MINNA), la cartera educativa no tuvo en cuenta sus dictámenes no favorables y sus recomendaciones no fueron incluidas en 15 textos que ya repartieron en todo el país.
Los 5 motivos por los que exigen retirar los libros del MECLas organizaciones juveniles fundamentaron su rechazo a los materiales de Ease señalando que el contenido incurre en severas falencias pedagógicas y sociales:
Abordaje inadecuado del abuso sexual: No brinda herramientas efectivas para que niños, niñas y adolescentes puedan prevenir, identificar o denunciar situaciones de violencia o vulneración.Información confusa y sin base científica: Los contenidos carecen de sustento técnico-científico, ofreciendo conceptos imprecisos y desfasados en materia de salud integral.Imposición de obediencia ciega: Los textos presentan a las infancias como personas que deben obedecer a los adultos sin cuestionamientos, omitiendo su reconocimiento como sujetos de derechos.Refuerzo de estereotipos y machismo: Perpetúa roles tradicionales de género y normaliza conductas discriminatorias o de subordinación.Cultura del silencio: Fomenta el “pacto del silencio” bajo la excusa del ámbito de la intimidad, dificultando que las víctimas de violencia dentro del entorno familiar o escolar puedan pedir ayuda.Para la organización, frenar la escalada de violencia y feminicidios en el país requiere de manera urgente una política pública de Educación Integral de la Sexualidad (EIS) que sea científica, laica, intercultural y con enfoque de derechos humanos, capaz de proteger a las infancias y salvar vidas.
Unepy: “Es un fracaso del MEC que costó millones”La Unión Nacional de Centros de Estudiantes (Unepy) repudió los materiales de Ease que reparte la cartera educativa y que defiende su titular, Luis Ramírez, indicando que van en contrasentido a la educación de calidad que exigen a las autoridades.
“Nosotros queremos una educación de calidad. Esto no es un error, es un fracaso estructural donde se despilfarran millones de dólares en estos materiales; en vez de invertir en infraestructura, en textos realmente de calidad donde a nosotros nos pueda ayudar a educarnos y a formarnos”, apuntó Tamara Ruiz Díaz, vocera de la organización estudiantil.
Thiara Pérez, vocera de la Unepy en el departamento de Cordillera, agregó que según el análisis que realizaron, hay partes donde pareciera que se busca justificar los abusos, en un país marcado por los feminicidios y por el abuso sexual y la violencia contra niñas, niños y adolescentes. “¿Por qué este Gobierno tiene tanto miedo de educar a los jóvenes?“, se preguntó.
“Ponen a los hombres en una postura mucho más alta que las mujeres, diciendo que las mujeres somos melancólicas, por decirlo así, que somos débiles”, agregó Thiara. Sobre el punto, Tamara enfatizó: “En cierta parte, adoctrina a la mujer a someterse únicamente al varón”.
