
Vuelven a instalar tiendas de campaña en Lisboa con la duda de si podrán pasar la noche
En Rossio permanecen miles de personas tras la manifestación, participando en una asamblea popular multitudinaria que se espera se alargue durante varias horas. En las últimas asambleas ce...
En Rossio permanecen miles de personas tras la manifestación, participando en una asamblea popular multitudinaria que se espera se alargue durante varias horas. En las últimas asambleas celebradas -una diaria- los organizadores del movimiento prefirieron no instalar las tiendas por falta de condiciones de seguridad, aunque sí durmieron en sacos.
El uso del espacio público para instalar acampadas contra la crisis de la vivienda ha abierto en Portugal un debate entre las autoridades, los movimientos ciudadanos y la opinión pública sobre los límites legales de estas formas de protesta.
De hecho, en varias ocasiones durante la última semana los manifestantes han instalado las tiendas, que han acabado siendo retiradas bien por ellos mismos o en operaciones policiales. Hoy, afirman, desconocen cómo avanzará la noche, en la que se esperan temperaturas mínimas de 10 grados centígrados.
En este sentido, las respuestas han variado: desde la intervención policial con incidentes en la plaza Dom João I de Oporto, en la madrugada del pasado día 15, que está siendo investigada por la Fiscalía, hasta la relativa permisividad mantenida durante varios días con la acampada en Lisboa, donde el pasado martes la policía detuvo a 55 personas y retiró 228 carpas.
Las movilizaciones portuguesas miran como referencia a la acampada iniciada el 26 de septiembre en la Puerta del Sol de Madrid tras el desahucio de Maricarmen Abascal, de 87 años, quien falleció en el hospital catorce días después.
