
“Vitamina” para Olimpia, que se queda con el “clásico añejo”
El “Franjeado”, con un manejo astutoEl inicio del encuentro estuvo marcado por la presión en bloque de Guaraní, que mantuvo sus líneas compactas en esa faceta para intentar desde muy tempran...
El “Franjeado”, con un manejo astuto
El inicio del encuentro estuvo marcado por la presión en bloque de Guaraní, que mantuvo sus líneas compactas en esa faceta para intentar desde muy temprano encerrar en su propio campo a Olimpia que las veces que lograba zafar de dicha presión, se encontraba con campo libre y suficiente margen de maniobra para progresar.
Esa característica quedó en evidencia en el tanto de apertura: tras avanzar en terreno rival, Quintana activó la proyección de “Coyote” en ataque, quien metió el centro medido a la espalda de Zaracho, en el punto penal, donde Ferreira, con gran intuición, se posicionó para aplicar el cabezazo colocado que se incrustó en el ángulo superior derecho de Pérez, quien quedó clavado.
En plena búsqueda del ansiado “9“, el centrodelantero de Olimpia dio un golpe de autoridad, no solo marcando presencia en la red, sino mostrándose intratable en todo el frente de ataque, ganando cada duelo individual a la dupla de centrales del aborigen y manteniéndose siempre incisivo en la ofensiva.
El Legendario dispuso de un par de ocasiones pero sin poder capitalizar; la más clara, un derechazo de Manzur que se estrelló en el poste. En la complementaria, la expulsión del lateral Cáceres dejó en desventaja al Franjeado, que pese a la inferioridad no pasó sobresaltos, con el ingreso de Cardozo logró recomponer su última línea.
Gran parte de la complementaria se volvió combativo y casi sin acciones de gol, tal es así que en tiempo de adición, Olimpia duplicó la diferencia mediante Leguizamón quien sacó provecho de un enganche largo de Quintana que se convirtió en una asistencia involuntaria para luego eludir a Pérez -quien quedó lesionado en esa acción- y definir con el arco en blanco.
Sobre el cierre del encuentro, Torales, con una gran acción individual, tomó un rechazo corto, ganó línea de fondo y metió el centro atrás, que tuvo la aparición sorpresiva del zaguero Barbotte, quien definió como un delantero de oficio, sometiendo al portero Olveira con un potente derechazo.
