
Víctimas del sacerdote Rupnik piden al papa transparencia en el juicio por abusos sexuales
Las víctimas, cinco religiosas que en su momento denunciaron escalofriantes abusos por parte del jesuita, aprovecharon que el papa estadounidense visitará este fin de semana el santuario d...
Las víctimas, cinco religiosas que en su momento denunciaron escalofriantes abusos por parte del jesuita, aprovecharon que el papa estadounidense visitará este fin de semana el santuario de Lourdes, donde se encontrará con víctimas de abusos y "donde ya no serán visibles en la fachada de la basílica los mosaicos de Rupnik", tras la decisión del obispo Jean-Marc Micas.
"Un gesto muy fuerte y valiente que hemos apreciado mucho, también porque hacia nosotras nunca se ha respirado un aire de solidaridad; al contrario, siempre hemos sido muy atacadas y obstaculizadas", explican las religiosas.
Denuncian que saben "únicamente por los medios de comunicación que ha comenzado un proceso contra Rupnik", porque a pesar de las peticiones de su abogada, Laura Sgro, "nunca se ha recibido respuesta".
"Este silencio estruendoso y prolongado lo vivimos las víctimas como una violencia adicional y continuada, que se suma, con el peso de una roca, a la violencia que ya hemos sufrido: violencia sexual, física, psicológica y espiritual; una violencia prolongada en el alma, a la que ahora se añade también esta nueva y dolorosa violencia del silencio y del abandono por parte del sistema judicial", añaden.
Y se dirigen a León XIV porque consideran que han "perdido todo rastro de justicia y porque un proceso celebrado en el olvido no ofrece garantías a nadie, ni al acusado ni a las víctimas, y es incompatible con los propios conceptos de derecho, verdad, justicia, equidad y misericordia".
"Confiamos en usted, Santo Padre, como supremo Pastor de la Iglesia, para que ejerza su suprema potestad de juicio y de gracia y escuche nuestra petición, que es la de toda víctima de abusos que desea el reconocimiento de la verdad mediante un proceso justo", afirman las víctimas.
Piden que "se garanticen siempre el derecho de contradicción entre las partes, la claridad, la transparencia, la celeridad, la imparcialidad y la independencia de los jueces, para que el juicio y su resultado —cualquiera que sea— no conserven sombras".
El Vaticano anunció en 2023 que Francisco "pidió al Dicasterio para la Doctrina de la Fe que examinara el caso y decidió que no prescribiera para permitir que se celebrara un juicio".
Cuando estalló el caso, los jesuitas admitieron que Rupnik había sido sancionado con algunas restricciones después de una investigación por abusos sexuales y psicológicos a religiosas en los años 90, pero el Dicasterio vaticano encontró que los hechos en cuestión debían considerarse prescritos y por lo tanto cerró el caso a principios de octubre de 2022.
Los hechos se remontan a principios de la década de 1990. Se trataba de presuntos abusos psicológicos y sexuales a monjas de la comunidad eslovena Loyola de Lubliana, fundada por un religioso del que Rupnik era amigo y padre espiritual.
Este jesuita es mundialmente conocido por sus mosaicos, como los que adornan la fachada de la basílica de Lourdes, en Francia, una capilla del Palacio Apostólico del Vaticano, en el monasterio de Santo Domingo de la Calzada o en la catedral de La Almudena de Madrid.
