
Una nueva ola de violencia intercomunitaria deja 20 muertos en norte de Sudán del Sur
Los choques comenzaron cuando jóvenes armados de las comunidades Apukjuwiir y Yar -ambos pertenecientes a la etnia dinka- atacaron presuntamente varias aldeas del clan Thony, extendiéndose...
Los choques comenzaron cuando jóvenes armados de las comunidades Apukjuwiir y Yar -ambos pertenecientes a la etnia dinka- atacaron presuntamente varias aldeas del clan Thony, extendiéndose los combates por las localidades de Ajiwel, Manyit y áreas circundantes, ubicadas en el condado Tonj Sur.
El ministro de Información del estado de Warrap, James Bol, confirmó a EFE el balance preliminar de víctimas e indicó que las autoridades estatales aún evalúan el alcance total del ataque.
"Nuestra evaluación preliminar muestra que 20 personas murieron y 29 resultaron heridas. De los fallecidos, ocho pertenecían a la comunidad Thony, siete a la Yar y cinco a la Apukjuwiir", detalló Bol, quien precisó que estas cifras ya han sido verificadas por el gobierno local.
La violencia provocó, además, la quema de unas 20 viviendas, lo que ha obligado a docenas de familias a huir a la localidad vecina de Akonchok, donde buscan refugio tras haber perdido todas sus pertenencias, añadió el responsable.
Asimismo, aseguró que el Gobierno sursudanés ha desplegado fuerzas de seguridad adicionales en las zonas afectadas para estabilizar la situación, proteger a los civiles y "evitar represalias".
"Hemos iniciado investigaciones sobre el incidente y estamos trabajando en estrecha colaboración con los líderes tradicionales para restaurar la calma y evitar otro ciclo de violencia", agregó Bol.
El estado de Warrap es uno de los principales focos de violencia intercomunitaria de Sudán del Sur, donde son recurrentes los enfrentamientos ligados al robo de ganado, las represalias entre clanes y las disputas por pastos, agua y territorio.
La situación en esta región se ha agravado notablemente entre 2025 y 2026 con fuertes escaladas de violencia en los condados de Tonj Este y Tonj Sur, que han dejado cientos de muertos en los últimos meses, entre ellos 53 fallecidos en apenas tres días durante el pasado mes de abril.
Esta persistente inestabilidad obligó al Gobierno de Yuba a declarar el estado de emergencia en Warrap y a ordenar intensas campañas de desarme de la población civil mediante una mayor presencia militar.
Sin embargo, la proliferación de armas de fuego y la debilidad del sistema judicial local -que ha llegado a contar con un único juez para atender a seis condados- continúan obstaculizando la pacificación definitiva de la zona.
