
Un documental apadrinado por Richard Gere lleva a Bruselas el problema del sinhogarismo
"Para cambiar esta realidad, debemos mantener la valentía de verla, de ver a las personas detrás de las estadísticas, y de hacerlo sin apartar la mirada", apuntó el actor estadounidense ...
"Para cambiar esta realidad, debemos mantener la valentía de verla, de ver a las personas detrás de las estadísticas, y de hacerlo sin apartar la mirada", apuntó el actor estadounidense en un mensaje grabado antes de la proyección del documental en la sede del Comité Económico y Social de la Unión Europea (UE).
"Este documental busca despertarnos y recordarnos que la indiferencia nunca es una opción, porque la solución a la falta de vivienda existe y comienza por reconocer el derecho de cada persona a un hogar, a la seguridad y a la dignidad", dijo Gere, quien ejerce como hilo conductor de 'Lo que nadie quiere ver' junto a su mujer.
La proyección del documental fue organizada por la ONG española HOGAR SÍ, la Federación Europea de Organizaciones Nacionales que Trabajan con Personas sin Hogar (FEANTSA) y el Comité Económico y Social Europeo (CESE).
'Lo que nadie quiere ver' acerca en poco más de veinte minutos la realidad del sinhogarismo a través de las historias de Pepe, Javi, Latyr y Mamen, cuatro personas que vivieron en la calle en España durante años y que ahora reconstruyen sus vidas "gracias al acceso a una vivienda y a los apoyos necesarios".
Pepe, que pasó dos años y medio en la calle tras ser desahuciado, se queja de la visión que tienen los viandantes de las personas que están en la calle, ya que asegura que muchas de ellas "miran para otro lado" e incluso les llegan a insultar.
Javi, que se vio abocado a la calle tras no conseguir trabajo, se llegó a preguntar: "A lo mejor muerto estoy más tranquilo. ¿Si no puedo subsistir, de qué me sirve luchar?".
"¿Tengo que tener tres trabajos para poder subsistir?", se pregunta en el documental, y añade: "Tienes que pelear mucho para tener la vida que tenías antes".
Latyr, con estudios en finanzas, trabajaba en la Unión Europea y se vio forzado a "navegar en la calle" justo cuando le detectaron un cáncer de pulmón sin poder recibir tratamiento a causa de sus condiciones vitales.
Y Mamen, que asegura haber dormido en la acera, en cajeros o en la playa, lugares donde le han lanzado lejía o cristales, pide reflexionar: "La solución no es mirar hacia otro lado. Un día estamos arriba y otro estamos abajo".
En la mesa redonda posterior al documental, la vicepresidenta del Grupo de Trabajadores del CESE, Mari Carmen Barrera, pidió no conformarse con "gestionar el sinhogarismo" ni aceptarlo "como algo inevitable", sino que abogó por prevenirlo y, en el caso de producirse, "ayudar a las personas a salir" de esta situación escuchando siempre su voz.
Simona Barbu, miembro de FEANTSA, dijo que es crucial entender "cómo interactúa" el sinhogarismo "con otras políticas, como las relacionadas con la migración, la salud y la exclusión social para evitar que las propias medidas contra el sinhogarismo perpetúen el problema".
En representación de HOGAR SÍ, Gonzalo Caro lamentó que a menudo se habla de vivienda formal, "mientras que el sinhogarismo queda relegado a un segundo plano", por lo que valoró el papel divulgativo de iniciativas como este documental.
