
Un "ataque" externo provoca un gran incendio en un tanque de la mayor refinería de Libia
Según la nota, se desconoce de qué forma se produjo la "agresión" contra la infraestructura petrolera, en la que ya se encuentran equipos de bomberos y seguridad para "intentar extinguir ...
Según la nota, se desconoce de qué forma se produjo la "agresión" contra la infraestructura petrolera, en la que ya se encuentran equipos de bomberos y seguridad para "intentar extinguir las llamas" y "realizar labores de enfriamiento de los tanques adyacentes para prevenir la propagación".
La dirección de la refinería hizo un llamamiento "urgente" a "detener las operaciones de combate y alejarse de las instalaciones y depósitos petroleros de manera inmediata", sin precisar si se han registrado daños humanos.
Además, recordó que "las instalaciones petroleras son infraestructuras vitales y pertenecen a todos los libios, y su protección es una responsabilidad nacional que no admite ninguna negligencia".
Es suceso se produce dos días después de que la misma refinería -con una capacidad de producción de 120.000 barriles por día- fuera atacada con un dron, según explicó entonces la empresa, que aclaró que las instalaciones sufrieron "algunas pérdidas materiales", pero "no se registraron daños humanos".
Los ataques se produjeron en un contexto en el que las milicias del oeste del dividido país -afines al Gobierno de Unidad Nacional (GUN), liderado por Abdelhamid Dbeiba- mantienen enfrentamientos constantes entre sí, especialmente en zonas cercanas a la capital, Trípoli, con Zawiya entre los objetivos principales.
Los miembros del Consejo Municipal de la localidad instaron a abrir una investigación urgente "para identificar a los responsables intelectuales y a los directamente implicados en los hechos" del pasado sábado.
Además, solicitaron la adopción de medidas de seguridad para proteger las instalaciones petroleras y las infraestructuras "vitales" de Zawiya, una zona especialmente agredida por combates entre milicias y enfrentamientos de bandas.
En este sentido, responsabilizaron a las autoridades del GUN de la protección de las instalaciones públicas y las instaron a "no permitir que se conviertan en zonas abiertas ante cualquier manifestación armada", ya que esto supone un perjuicio para "sus trabajadores y las zonas residenciales circundantes".
Libia vive en estado permanente de alerta, tanto por los enfrentamientos entre milicias como por las revueltas populares, especialmente en el oeste, en las que los participantes exigen acabar con la división y la prolongada crisis que afecta al país desde hace más de una década.
Desde 2014, tras las últimas elecciones legislativas, Libia está sumida en una profunda crisis, con episodios violentos recurrentes, y dividida institucionalmente, con el GUN al frente del oeste, y con el este tutelado por el mariscal Jalifa Haftar.
