
“Tenemos miedo, pero nos movemos por las ganas de que esto cambie”, sostiene anestesióloga
Una crisis profunda sacude al sistema de salud pública tras la dimisión masiva de médicos especialistas. Nélida Caballero, miembro de la...
Una crisis profunda sacude al sistema de salud pública tras la dimisión masiva de médicos especialistas. Nélida Caballero, miembro de la Sociedad Paraguaya de Anestesiólogos, confirmó que el sector tomó una drástica decisión en respuesta al abandono institucional.
“Después de una asamblea, de una votación, de forma unánime se decidió presentar las renuncias para entrar como bloque de anestesiólogos a esta lucha”, señaló.
Hasta hace poco, la cifra de profesionales autoconvocados era reducida, pero el conflicto escaló de forma exponencial. “Hoy presentamos casi 200 renuncias y están viniendo 10 más en courrier, las cuales van a ser entregadas en el transcurso de la mañana. Y siendo sincera, en el país no se superan los 300 anestesiólogos”, advirtió Caballero.
El impacto de esta protesta se extiende de forma crítica por los principales centros asistenciales tanto de la capital como del interior. La medida alcanza a profesionales de los hospitales: Niños de Acosta Ñu, Trauma, General de Luque, Nacional de Itauguá, de Itapúa, de Villarrica, de Coronel Oviedo, de Hernandarias, de Presidente Franco y de Santa Rita.
Del mismo modo, se suman los recusados de los hospitales Materno Infantil de Santísima Trinidad, San Pablo y Calle’i.
Crisis sanitaria: más de 200 anestesiólogos presentan renuncias ante el Ministerio de Salud
Falta de insumos y desgaste cotidianoEl detonante de esta medida de fuerza no es una reivindicación salarial aislada, sino la precariedad extrema con la que deben operar diariamente para salvar vidas.
“La realización de un proceso anestésico requiere de muchísima disciplina y elementos para realizarlos. Estuvimos parchando, comprando e inclusive realizando actividades para comprar lo que necesitamos”, lamentó la referente.
Durante años, la precariedad se cubrió con esfuerzo propio y silencio gremial, una situación que llegó a su límite. “Todo lo realizábamos en silencio, entre nosotros nos cubríamos haciendo esto. Pedíamos a otros Hospitales, veíamos quién tenía una cosa u otra”.
“Pero lo que más dolió es que cuando salimos a las calles a reclamar y exigir lo que merecemos, no fuimos tratados como merecíamos”, expresó con indignación.
Crisis en la salud pública: entre infraestructuras vacías y el agotamiento profesional
Temor, dignidad y el fin de la desigualdadPese al riesgo profesional y personal que implica una renuncia masiva, los médicos aseguran que el motor del cambio es más fuerte que el miedo. “Nosotros tenemos miedo, pero nos movemos por las ganas que tenemos de que esto cambie y decir que luchamos para que nuestros hijos, nuestros pacientes y todos puedan tener una salud digna”, afirmó Caballero.
Los movilizados concluyeron que están cansados de la salud para los de primera clase, para los de segunda y para los de tercera clase, exigiendo respuestas urgentes al Ministerio de Salud Pública para garantizar condiciones técnicas óptimas que aseguren una atención igualitaria para toda la ciudadanía.
