
Talibanes denuncian que su exclusión del asiento afgano en la ONU se usa como "presión"
"Durante los últimos cinco años, el asiento de Afganistán en Naciones Unidas no ha sido entregado al 'Emirato Islámico', pese a que, como Gobierno actual que ejerce el control sobre todo...
"Durante los últimos cinco años, el asiento de Afganistán en Naciones Unidas no ha sido entregado al 'Emirato Islámico', pese a que, como Gobierno actual que ejerce el control sobre todo el país, tiene derecho a contar con su representante ante Naciones Unidas", dijo a EFE Mohammad Suhail Shaheen, a quien los talibanes designaron en 2021 como su representante ante Naciones Unidas.
Para Shaheen, que actualmente encabeza la oficina política de los talibanes en Catar, la negativa a transferir la representación afgana se ha convertido en "un medio para ejercer presión" y priva a las actuales autoridades de una voz propia en el principal foro multilateral.
"Esperamos que los países de la comunidad internacional que apoyan el derecho de las naciones a la autodeterminación unan su voz a la nuestra, para que el asiento de Afganistán en Naciones Unidas pueda ser entregado al ‘Emirato Islámico’", afirmó.
Mientras Kabul reclama ese asiento, Afganistán sigue representado en Nueva York por Naseer Ahmad Faiq, encargado de negocios interino de la misión permanente, que ha mantenido una actividad diplomática regular durante la actual Asamblea General.
El pasado 16 de septiembre, Faiq intervino ante el Consejo de Seguridad y sostuvo que "el control del territorio no es legitimidad política", al reclamar un proceso político inclusivo y una participación efectiva de las mujeres en el futuro de Afganistán.
La misión afgana también ha organizado estos días actos paralelos en Nueva York sobre gobernanza, derechos de las mujeres y reconciliación nacional, en abierta divergencia con el modelo político establecido por los talibanes desde su regreso al poder en agosto de 2021.
Desde entonces, las autoridades de Kabul han reclamado repetidamente que Naciones Unidas acepte al representante designado por el actual Gobierno, apoyándose principalmente en su control efectivo de todo el territorio afgano.
Sin embargo, el Comité de Credenciales de la Asamblea General, encargado de examinar las credenciales de las delegaciones, ha mantenido sin resolver la disputa sobre quién debe representar oficialmente a Afganistán.
Los talibanes tampoco consiguieron el asiento afgano en Naciones Unidas durante su primer periodo en el poder, cuando conquistaron Kabul en 1996 y expulsaron al Gobierno surgido de las fuerzas muyahidines que habían derrotado al antiguo régimen apoyado por la Unión Soviética.
Aunque pasaron a controlar la mayor parte del país, la ONU mantuvo la representación de aquel Gobierno, que continuó resistiendo desde el norte de Afganistán.
