
Sudáfrica ha detenido a casi 60.000 extranjeros indocumentados desde enero
Sudáfrica "permanece estable" y "prevalecen la ley y el orden" pese a las protestas antiinmigración y otros desafíos de seguridad, afirmó en una rueda de prensa en la capital, Pretoria, ...
Sudáfrica "permanece estable" y "prevalecen la ley y el orden" pese a las protestas antiinmigración y otros desafíos de seguridad, afirmó en una rueda de prensa en la capital, Pretoria, la teniente general Tebello Mosikili, que copreside la Estructura Nacional Conjunta de Operaciones e Inteligencia (NATJOINTS, en inglés).
Solo en julio, fueron detenidos 16.208 extranjeros indocumentados en el curso de varias operaciones que "se desarrollan a diario en las nueve provincias del país y tienen como objetivo a sospechosos buscados, armas ilegales, drogas, crimen organizado, delincuentes peligrosos y extranjeros sin documentación", detalló Mosikili.
Las autoridades también elevaron a 77.184 las repatriaciones de extranjeros procesadas hasta el 3 de agosto, una cifra que sigue estando muy por debajo de la suma de los retornos reportados por los gobiernos de varios países africanos de donde proceden estos migrantes.
De hecho, solo los repatriados de Zimbabue se elevarían ya a más de 115.000, según lo datos difundidos la pasada semana por el Gobierno de ese país.
La tensión sigue en Sudáfrica por las marchas organizadas por diferentes grupos antiinmigración, si bien según NATJOINS éstas "han disminuido de forma significativa" desde la gran manifestación del pasado 30 de junio, una fecha que los convocantes habían dado como límite para que los indocumentados abandonasen el país.
Las provincias de Gauteng (norte), Mpumalanga (noreste) y KwaZulu-Natal (este) siguen registrando protestas "aisladas y localizadas", aunque la mayoría se han mantenido "pacíficas y dentro de la ley", precisó Mosikili.
La teniente general advirtió también contra la difusión de desinformación en redes sociales, al señalar que varios vídeos "están vinculando falsamente algunos delitos" con la inmigración irregular.
"Ninguna persona puede tomarse la justicia por su mano", subrayó, al aseverar que las operaciones continuarán de forma "legal, humana" y de acuerdo con la Constitución sudafricana, mientras se ha reforzado la seguridad en zonas fronterizas.
La tensión no ha hecho más que crecer en los últimos meses en Sudáfrica, con una ola de ataques xenófobos y protestas en principio dirigidas contra la inmigración ilegal pero que han resultado en violencia indiscriminada contra migrantes africanos en muchos casos.
Los convocantes culpan a estos migrantes de los problemas económicos del país, la deficiente prestación de servicios públicos y las altas tasas de delincuencia, y han llegado a impedir que accedan a atención médica y educación en instalaciones públicas.
La tensión ha llevado en las últimas semanas a países como Malaui, Ghana, Nigeria, Zimbabue, Kenia, Uganda o Mozambique a repatriar a decenas de miles de sus ciudadanos.
Las tensiones xenófobas son un problema recurrente en Sudáfrica y han desembocado en oleadas violentas en varias ocasiones, especialmente en los barrios más vulnerables.
