
Suboficial herido se “hizo el muerto” para sobrevivir al ataque en Canindeyú
La doctora Luz Céspedes, directora del Hospital Central Policial Rigoberto Caballero, detalló que el suboficial mayor Víctor Gavilán recibió un balazo a la altura de la axila, que se deslizó ...
La doctora Luz Céspedes, directora del Hospital Central Policial Rigoberto Caballero, detalló que el suboficial mayor Víctor Gavilán recibió un balazo a la altura de la axila, que se deslizó y, aparentemente, tiene solo un orificio de entrada. “Está en proceso de estudio”, manifestó sobre el estado de salud del sobreviviente del letal ataque registrado en Canindeyú.
Agregó que el uniformado permanece en la sala de urgencias y que se le realizaron varios estudios preliminares para determinar su estado general y confirmar si presenta o no lesiones de gravedad.
“Pero llegó en buen estado general, estable, compensado y, aparentemente, sin lesiones que revistan gravedad”, detalló en radio Monumental.
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No obstante, aclaró que aún no pueden descartar ninguna posibilidad debido a que esperan los resultados de los estudios pormenorizados. El agente todavía no fue sometido a ninguna cirugía.
“Su evaluación clínica indica que él está en buen estado, pero aguardando resultados”, insistió la doctora.
Sobreviviente “se hizo el muerto”Por su parte, el fiscal Óscar Paredes, quien investiga el ataque, mencionó que el suboficial sobreviviente “se hizo el muerto”.
Detalló que el agente se encontraba en la patrullera, al costado de la ruta, cuando recibió un disparo de refilón en la cabeza. Al caer sobre el asiento del acompañante, recibió otro disparo a la altura de la axila.
Allí se quedó inmóvil y fingió estar muerto, lo que le permitió escapar hacia un matorral.
Tras ser rescatado, el suboficial fue derivado hasta el Hospital de Curuguaty y finalmente trasladado hasta Asunción.
Lo que se sabe del ataqueSegún datos preliminares, los fallecidos fueron sorprendidos cuando realizaban controles al costado de la ruta, frente al puesto policial. Alrededor de 30 criminales los acribillaron y luego quemaron vehículos y el puesto policial.
Además del suboficial herido, otro agente sobrevivió debido a que se encontraba descansando en la parte trasera del puesto. Al escuchar los disparos y percatarse de la magnitud del ataque, logró correr para esconderse en una zona boscosa.
Los fallecidos fueron identificados como los suboficiales Atilio Martínez y Herminio Ojeda, y el civil Yosimar Píris, quien se desempeñaba como secretario de los agentes policiales de ese puesto.
