
Suben a 50.000 los desplazados de Etiopía a Kenia tras combates en un pueblo fronterizo
"Se estima que hasta 50.000 personas han cruzado a Kenia. Esta cifra sigue siendo variable, ya que continúan las labores de registro y verificación, en medio de informes de nuevos cruces",...
"Se estima que hasta 50.000 personas han cruzado a Kenia. Esta cifra sigue siendo variable, ya que continúan las labores de registro y verificación, en medio de informes de nuevos cruces", informó ACNUR en un comunicado.
La agencia de la ONU advirtió de que muchas de estas personas son mujeres y niños, y de que la necesidad "más urgente" es la alimentación, junto con el acceso a agua potable, alojamiento de emergencia, saneamiento y atención médica.
"Mientras algunos se alojan con familiares y comunidades de acogida, otros han buscado refugio en lugares temporales como escuelas e iglesias", agregó.
Además, aclaró que ya ha desplegado sus equipos de emergencia en Moyale y que se trabaja "en estrecha colaboración" con el Gobierno de Kenia, las autoridades del condado de Marsabit (norte) -que incluye la parte del pueblo en territorio keniano-, la Cruz Roja de Kenia y otras agencias de la ONU y socios humanitarios.
Tambiénse está movilizando suministros de ayuda de emergencia, como artículos básicos para el hogar y materiales para refugios temporales, con el objetivo de apoyar a casi 12.000 personas.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos de Kenia (KNCHR), un organismo independiente contemplado en la Constitución keniana, alertó el martes de que 15.000 de estos desplazados se alojaban en ocho refugios temporales -incluidas iglesias, escuelas y mezquitas-, y que más de 20.000 son acogidos por familiares y amigos de la zona.
La parte etíope de Moyale, dividida entre las regiones colindantes de Oromía y Somalí, es objeto de disputa desde hace años entre los grupos étnicos oromo (mayoritario en el pueblo) y somalíes (el segundo mayor en la localidad).
Según medios locales, las tensiones comenzaron el pasado día 18 con el izado de la bandera de la región Somalí en la zona oromo, seguida del asesinato de una niña de 13 años.
Estas hostilidades se intensificaron el día 22, cuando comenzaron los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad de ambas regiones.
El anterior gran estallido de violencia interétnica en Moyale ocurrió en diciembre de 2017, cuando al menos 61 personas murieron y más de 360 casas fueron quemadas por enfrentamientos entre oromos y somalís.
Esta violencia ocurre mientras el Ejército de Etiopía combate a grupos rebeldes en el norte del país, después de que el rebelde Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT) anunciase el pasado 23 de septiembre una "guerra defensiva" desde esa región norteña, tras meses de escalada y bombardeos recurrentes con drones.
