
Sheinbaum critica represión policial contra una protesta por agua sucia en oeste de México
"Nosotros no estamos de acuerdo con la represión", afirmó la mandataria durante su conferencia de prensa, en la que pidió al gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, informar sobre las detenci...
"Nosotros no estamos de acuerdo con la represión", afirmó la mandataria durante su conferencia de prensa, en la que pidió al gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, informar sobre las detenciones y dar a conocer los nombres de las personas arrestadas.
La gobernante mexicana sostuvo que las autoridades estatales deben explicar por qué utilizaron agua y gases lacrimógenos, en caso de confirmarse su uso, para contener la movilización del domingo, que reunió a unas 10.000 personas.
"No debe haber represión y debe abrirse el diálogo y tampoco debe haber manifestaciones violentas", señaló.
Sheinbaum insistió en que, aunque las fuerzas de seguridad pueden contener actos violentos, existe una diferencia entre esa actuación y la represión.
“La represión no lleva a ningún lado”, afirmó, al tiempo que dejó abierta la posibilidad de que la Secretaría de Gobernación intervenga en el diálogo si así se solicita.
La manifestación del domingo terminó con enfrentamientos entre policías antimotines y participantes que intentaban llegar a la residencia del gobernador, según constató EFE.
Los colectivos organizadores denunciaron, además, que cuatro personas permanecían sin localizar y que entre los afectados había periodistas en la protesta de Guadalajara, la segunda mayor ciudad de México con más de cuatro millones de habitantes.
La presidenta también expresó su rechazo a que las soluciones para el abastecimiento de agua en Guadalajara impliquen la privatización del servicio, ante un esquema de financiamiento planteado por Lemus, del opositor partido Movimiento Ciudadano (MC).
"Nosotros no estamos de acuerdo en apoyar la privatización del servicio del agua", zanjó.
Explicó que el Gobierno de Jalisco propone financiar obras mediante un mecanismo que podría permitir la participación privada en la operación del servicio, por lo que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) revisará este lunes el proyecto con autoridades estatales.
La crisis afecta a unas 320 colonias (barrios) de la zona metropolitana de Guadalajara, donde vecinos y organizaciones denuncian desde hace meses la presencia de bacterias fecales y metales pesados en el agua que reciben en sus hogares.
La contaminación ha provocado protestas ciudadanas, denuncias de problemas de salud y exigencias de una alerta sanitaria, mientras las autoridades buscan alternativas para garantizar el suministro de agua potable.
