
Ruta PY07 “se quedó en el tiempo”, lamentan autoridades locales y piden reflotar su terminación
El jefe comunal del distrito de Natalio, Lucas Weschenfelder (ANR), reiteró a l...
El jefe comunal del distrito de Natalio, Lucas Weschenfelder (ANR), reiteró a las autoridades del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) la necesidad de un proyecto de reparación integral de la ruta PY07, conocida como el “Corredor de Exportación”. Los lugareños se refieren a un tramo de 37,5 kilómetros entre el empalme con la ruta PY06, en el cruce Santa Clara, y Natalio km 14.
Indicó que esa zona “quedó en el tiempo; en síntesis, siempre se vienen haciendo parches y arreglos, pero no es suficiente”, acotó. Los trabajos de reparación terminan abiertos nuevamente en pocos meses y, en partes, la capa asfáltica evidencia una falla por fatiga del asfalto, que forma las fisuras conocidas como “piel de cocodrilo”. Estos agrietamientos son causados por un daño estructural avanzado debido al tráfico pesado constante, bases débiles o filtración de agua, sumado al envejecimiento del asfalto.
La reparación necesaria debe ser profunda, porque una carpeta superficial solamente durará poco tiempo. En términos simples, es necesario rehabilitar la base para posteriormente agregar una capa asfáltica nueva.
La ruta PY07, en gran parte de su conexión entre Yatytay y Cedrales, en Alto Paraná, fue construida mediante un proyecto financiado por la Agencia de Cooperación Japonesa (JICA), inaugurado en el año 2022 por el Gobierno de Mario Abdo Benítez, con un costo superior a G. 1 billón.
En contrapartida, el MOPC debía gestionar recursos para el tramo faltante para que se concrete el empalme con la ruta PY06, pero hasta la actualidad no ha financiado este proyecto.
Impulso económicoEl ingeniero Weschenfelder acotó que continúan esperanzados en que el Gobierno actual cumpla su compromiso con la comunidad, debido a que la mejora de esta conexión vial traerá un impulso económico importante a la zona. Natalio es conocida como la Capital de la Soja, debido a que, en época de cosecha, alrededor del 60 % de la soja nacional parte de los puertos ubicados en la ciudad sobre el río Paraná.
No obstante, el estado de la ruta hace que muchos inversores eviten las ciudades afectadas por este tramo, es decir, Capitán Meza, Edelira y Natalio, para optar por otros puertos donde esté asegurado el acceso vial, por más que generen más costos por la distancia.
También, en materia de turismo, refirió que los visitantes “tienen miedo de venir por el estado del asfalto”, puntualizó. Asimismo, como autoridades tienen “incertidumbre de invitar a inversores, porque no podemos asegurar caminos de calidad”, refirió.
Sostuvo que es necesario darle a la gente una mejor infraestructura vial, no solo por seguridad, sino porque traerá desarrollo a la zona. “Mientras más movimiento se genere, habrá mayor circulante en la comunidad”, explicó el jefe comunal.
Corredor de ExportaciónSegún la recategorización del MOPC del año 2019, la ruta PY07 inicia en el kilómetro 0, en el Cruce Santa Clara, empalme con la ruta PY06, en el distrito de Capitán Meza, departamento de Itapúa, y culmina en la frontera con Brasil, en la comunidad de Corpus Christi, departamento de Canindeyú. Conocida como “Corredor de Exportación”, es un tramo que une el noreste del departamento de Itapúa con Alto Paraná, hasta llegar a Canindeyú, bordeando los principales accesos a puertos a orillas del río Paraná, con una extensión de 417 kilómetros.
Parte de la ruta fue desarrollada desde 2018 con financiación de la JICA. Fue adjudicada en tres lotes por G. 951.081 millones y terminó costando G. 1.084.349 millones.
El lote 1, desde Natalio hasta la Colonia 7 de Agosto (Carlos Antonio López), con un total de 50 kilómetros de extensión, estuvo a cargo de la empresa Benito Roggio e Hijos SA, de Óscar Franco. A esta firma se le adjudicó la obra por G. 271.516 millones y su costo final fue de G. 303.883 millones.
El lote 2, desde la Colonia 7 de Agosto hasta el río Ñacunday, de 46,5 kilómetros, fue construido por Ecomipa SA, de Edgardo Wasmosy. Fue adjudicado por G. 358.038 millones, pero terminó costando G. 397.919 millones.
El lote 3, entre el río Ñacunday y el distrito de Los Cedrales, en Alto Paraná, suma 46,7 kilómetros y estuvo a cargo de la empresa coreana Ilsung Construction Co. Ltda., de Chang Sik. Este tramo costó G. 382.546 millones.
