
Roberto, el amigo de tela que acompaña a los niños bolivianos con cáncer en su tratamiento
La psicooncóloga pediatra Giordana Carreño, gestora de la iniciativa, contó a EFE que la idea surgió "a raíz de una relación especial" que se formó hace unos años entre una pequeña ...
La psicooncóloga pediatra Giordana Carreño, gestora de la iniciativa, contó a EFE que la idea surgió "a raíz de una relación especial" que se formó hace unos años entre una pequeña paciente del Instituto Oncológico del Oriente Boliviano (IOOB), en la ciudad de Santa Cruz, y un muñeco que estaba en el área de psicología del hospital.
La niña lo bautizó como Roberto y, al ver el vínculo que se formó entre ambos, el hospital acudió a la asociación benéfica Gotita Roja para crear, a través de uno de sus programas para madres de niños con cáncer, y pidió más muñecos para los pacientes pediátricos del IOOB.
"Le pusimos algunas características para que sea más parecido a un niño oncológico en tratamiento, para poder trabajar además esta parte de la adherencia al tratamiento con los pacientes", explicó Carreño, que es voluntaria en el oncológico de Santa Cruz.
Entre las "muchas cosas especiales" que tiene Roberto, están "la falta de cabello", la característica "batita" de hospital, un catéter, un suero y un estetoscopio hechos también de tela y un cuento guía con información importante, dijo a EFE la presidenta de Gotita Roja, Verónica Medina.
Además, el muñeco lleva unos pequeños cierres "en lugares estratégicos" del cuerpo, diseñados para que los niños "entiendan todo el tratamiento y lo que conlleva", señaló Medina.
"Nosotros anticipamos eventos con el niño y, de esta forma, el niño comprende lo que le va a pasar, disminuye su nivel de estrés, disminuye el miedo y hay más aceptación del tratamiento", dijo por su parte a EFE la jefa del departamento de Pediatría del IOOB, Massiel Delgadillo.
Según Delgadillo, Roberto ayuda a explicarles cómo se les realizará "un mielograma, una punción lumbar, una biopsia", o la instalación de una "vía para ponerles una quimioterapia", y que comprendan lo que pasará, por ejemplo, con su cabello con el tratamiento.
"Existe un antes y un después en el sentido de que los niños sobrellevan mejor sus tratamientos, están menos estresados y hay más apego. La familia también entiende más, porque la información se hace más simple, pero llega la importancia de esto", resaltó la jefa médica.
Según datos oficiales, entre 2016 y 2023, en Bolivia hubo un promedio de 433 casos nuevos de cáncer por año en niños y adolescentes hasta los 15 años y las patologías más frecuentes son las leucemias, linfomas, tumores del sistema nervioso central y retinoblastomas.
En el IOOB, todos los "pacientitos" están familiarizados con Roberto, quien se ha convertido en "un paciente más" y un compañero para ellos, explicó Carreño.
Al hijo de 10 años de Francisca Zeballos le detectaron leucemia hace seis meses y, aunque es difícil aceptar esta realidad, tener a Roberto ha sido de ayuda, según comentó a EFE.
"Lo maneja como si fuera su hermano, porque es hijo único (...) Con él habla, le dice 'hoy me toca esto, a vos igual te van a hacer'", contó Zeballos.
La hija de Gladys Ortega tiene síndrome de Down y venció hace dos años una leucemia linfoblástica aguda (LLA).
Ortega dijo a EFE que Roberto les facilitó "mucho hacerle entender" a la niña sobre el tratamiento que le aplicaron.
"Es una gran ayuda porque los niños sí se apegan mucho a Roberto. Es como un apoyo, es como un compañero para ellos", agregó.
Los muñecos son elaborados por madres de pacientes del área de pediatría del hospital oncológico que participan en el programa 'Construyendo Sueños', por el que Gotita Roja les ofrece la oportunidad de aprender a coser, bordar y tejer "como parte de su terapia ocupacional" y para que puedan generarse ingresos, explicó Medina.
Las donaciones a la asociación permiten que cada niño que ingrese al IOOB reciba un Roberto.
