
Rey jordano promete hacer frente al terrorismo y advierte de amenazas a la unidad nacional
"Hace unos días, la mano traicionera del terrorismo intentó poner a prueba la resiliencia de nuestro Estado y la determinación de nuestro pueblo. Nos mantendremos firmes frente a ella y n...
"Hace unos días, la mano traicionera del terrorismo intentó poner a prueba la resiliencia de nuestro Estado y la determinación de nuestro pueblo. Nos mantendremos firmes frente a ella y no permitiremos que estos terroristas renegados dañen la seguridad o la unidad de esta nación", indicó en el discurso de la apertura del tercer periodo ordinario de sesiones del Parlamento.
El monarca afirmó que los terroristas "se han apartado de la gran familia jordana y han traicionado a este hogar", por lo que no tienen lugar entre ellos "ni hoy ni mañana".
"La sangre de los mártires de Karak es un legado sagrado que pesa sobre nosotros", dijo y en seguida pidió un minuto de silencio por las víctimas, en una sesión donde estaban presentes la reina Rania, su hijo el príncipe heredero Husein y distintas personalidades de la sociedad jordana.
Allí, aseguró que "Jordania ha sido, y siempre será, inquebrantable ante cualquier agresor brutal, y formidable frente a quienes decidan ignorar la historia de esta nación".
"Esta tierra bendita está custodiada por soldados valientes cuyos ojos nunca duermen, velando para que sus conciudadanos puedan descansar en paz y seguridad", zanjó.
No obstante, el rey Abdalá no hizo ninguna mención a los bombardeos llevados a acabo por el Ejército jordano contra varias posiciones en el sur de Siria como represalia por el atentado perpetrado durante el funeral en la iglesia de Karak.
Las Fuerzas Armadas jordanas defendieron que los objetivos estaban vinculados a organizaciones terroristas y la operación buscaba responder a una amenaza contra la seguridad del país, y que mataron a más de una veintena de miembros del grupo yihadista Estado Islámico (EI).
Sin embargo, Siria confirmó al menos siete muertos, entre ellos tres niños, y calificó los bombardeos de "inaceptables", provocando tensión entre ambos países, que finalmente acordaron crear un comité conjunto para coordinar la seguridad fronteriza.
El atentado contra la iglesia ortodoxa de San Jorge impactó en un país donde este tipo de ataques no son habituales y que suele presentarse como un espacio de convivencia entre comunidades religiosas.
