
Ramaphosa califica los feminicidios de nueve mujeres en Sudáfrica de "vergüenza nacional"
"El abuso, la violación y el asesinato de mujeres no son nuestro patrimonio", aseveró el mandatario desde el estadio Bongolethu, en la localidad de Oudtshoorn, provincia del Cabo Occidenta...
"El abuso, la violación y el asesinato de mujeres no son nuestro patrimonio", aseveró el mandatario desde el estadio Bongolethu, en la localidad de Oudtshoorn, provincia del Cabo Occidental (suroeste).
"El dolor y el sufrimiento por el que han pasado las mujeres de Sudáfrica destaca como una vergüenza nacional. La violencia contra las mujeres no formará parte de la herencia que dejemos a la siguiente generación", añadió Ramaphosa.
Las declaraciones del presidente sudafricano responden a la ola de indignación desatada por la aparición en las últimas semanas de los cuerpos de al menos nueve mujeres arrojados en distintas zonas de Ekurhuleni.
Ante esta escalada, el jefe de Estado anunció que se dirigirá al país en los próximos días para detallar las nuevas medidas gubernamentales contra la violencia de género y ofrecer un informe actualizado sobre la investigación de estos crímenes.
Durante su intervención, el líder sudafricano también destacó el verdadero sentido de la festividad, instando a no olvidar el dolor del pasado colonial y del 'apartheid', pero recordando también la valentía de la resistencia comunitaria.
"Una nación que olvida su historia corre el riesgo de perder el rumbo. Debemos recordar el despojo, la esclavitud y los desplazamientos forzosos, pero también la valentía y la solidaridad de millones de personas que se negaron a aceptar que la injusticia fuera permanente", afirmó Ramaphosa, quien enfatizó que la diversidad cultural del país debe ser la herramienta central para consolidar la unidad nacional.
Las palabras del presidente se enmarcan por la conmoción provocada tras el hallazgo, desde el pasado 15 de julio, de los cadáveres de nueve mujeres (la mayoría encontradas desnudas o semidesnudas y con signos de violencia) en distintas zonas del municipio de Ekurhuleni, al este de Johannesburgo.
La Policía reportó que detuvo a tres sospechosos, un hombre y dos mujeres, en relación con el asesinato de la novena víctima, y además arrestaron a la pareja de la primera víctima y ofrecieron una recompensa de 400.000 rands (unos 21.300 euros) para dar con otro implicado.
A pesar de la alarma social, el ministro interino de Policía, Firoz Cachalia, aclaró que las pesquisas no confirman de forma concluyente la existencia de un asesino en serie, al observarse distintos motivos y 'modus operandi'.
Sin embargo, la comisionada nacional interina del cuerpo policial, Puleng Dimpane, enfatizó que los nueve expedientes se investigan con carácter prioritario.
La violencia es un problema recurrente en un país que sufre problemas de desigualdad, pobreza y desempleo y tiene una de las tasas de homicidios más altas del mundo.
Sudáfrica registró 5.427 homicidios en el segundo trimestre de 2026, unos 59 al día, lo que significa una bajada de casi el 6 % respecto al mismo periodo del año anterior, según datos oficiales.
