
Pescadores de Villa Florida cierran una buena temporada antes de la veda pesquera
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La veda pesquera comienza este lunes 2 de noviembre en aguas nacionales y en los sectores compartidos con Argentina y Brasil. La medida busca proteger a las especies ícticas durante su etapa de reproducción.
En aguas internas y compartidas con Argentina, la prohibición se extenderá hasta el 21 de diciembre de 2026, mientras que en las aguas compartidas con Brasil regirá hasta el 31 de enero de 2027.
Para los pescadores de Villa Florida, Misiones, el cierre de la temporada llega después de meses de buena producción y comercialización, aunque en las últimas semanas la situación comenzó a cambiar debido a la crecida del río Tebicuary.
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Miguel Fleitas, pescador de la comunidad, señaló que durante gran parte del año tuvieron una buena pesca y que prácticamente cada salida al río permitió regresar con productos para la venta.
Sin embargo, explicó que la creciente modificó las condiciones de pesca y también redujo la llegada de turistas, uno de los principales mercados para el pescado.
“Durante todo el año tuvimos una buena pesca. Las veces que voy a pescar no vengo con las manos vacías, salvamos muy bien. Ahora, con esta crecida que estamos teniendo, la pesca es regular; tenemos días buenos y días malos”, indicó Fleitas.
El pescador contó que se dedica a esta actividad desde muy joven y que aprendió el oficio dentro de su propia familia, siguiendo los pasos de su padre.
Actualmente, la pesca constituye el principal sustento de su hogar y le permite mantener y acompañar en sus estudios a sus hijos.
“Desde que tengo fuerza me dedico a este rubro. Actualmente tengo 43 años. Yo nací en la ribera prácticamente y toda mi vida me dediqué a esto. Es mi única profesión y gracias a la pesca mantengo a mi familia. Tengo cuatro hijos de diferentes edades y, gracias a este trabajo, a los mayores les hago estudiar”, señaló.
Surubí y dorado, entre las especies más buscadasFleitas explicó que actualmente una de las especies que más están capturando es el surubí, cuyo precio ronda los G. 45.000 por kilogramo.
Agregó que gran parte de la producción ya tiene comprador antes incluso de salir del agua. “Todo lo que traigo ya es sobre pedido”, comentó el pescador.
También expresó su preocupación por la situación que deberán afrontar durante la veda, especialmente debido a la creciente del Tebicuary, y manifestó su esperanza de que el subsidio destinado cada año a los trabajadores del sector llegue en tiempo y forma.
“Esperamos que el subsidio pueda llegar a tiempo y en forma, porque con esta crecida del río Tebicuary la situación va a ser muy complicada”, señaló.
En ese sentido, una parte de la asistencia corresponde a la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), que deberá entregar unos 76 kits de víveres de aproximadamente 45 kilos, además de un millón de guaraníes por pescador a los miembros de la Unión de Pescadores de Villa Florida.
A esto se suma la asistencia del Ministerio de Desarrollo Social, que contempla un subsidio de aproximadamente G. 1.000.000 para los pescadores solteros y G. 1.200.000 para los asociados casados, explicó.
Pablo Servín, otro pescador de la comunidad, coincidió en que la temporada fue favorable y relató que en una de sus últimas incursiones al río logró capturar una importante cantidad de dorados, especie muy solicitada por los compradores.
El dorado actualmente se comercializa a unos G. 55.000 el kilogramo. Los pescadores, sin embargo, deberán apurar la comercialización de sus productos antes de que entre en vigencia la prohibición total.
De acuerdo con las disposiciones del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), los comerciantes que hayan declarado su stock en tiempo y forma dispondrán de un plazo máximo de 10 días corridos para vender completamente el pescado. En consecuencia, tendrán tiempo hasta el 12 de noviembre.
Una pausa obligada para el ríoPara los pescadores, la llegada de noviembre marca un momento particular. Después de meses de salir al río, sortear las condiciones climáticas y buscar el sustento diario entre las aguas del imponente río Tebicuary, llega ahora una pausa obligada para permitir la reproducción de las especies.
Desde el MADES recordaron que la pesca durante el periodo de veda está prohibida y puede derivar en severas sanciones. Las medidas contemplan la incautación de los elementos de pesca y multas administrativas de hasta 20.000 jornales, además de procesos judiciales ordinarios a través del Ministerio Público, que pueden incluir penas privativas de libertad.
Mientras tanto, los pescadores de Villa Florida se preparan para guardar las redes y esperar el fin de la veda. Para ellos, el río no es solamente una fuente de pescado: es también el lugar donde aprendieron un oficio transmitido de generación en generación y del que dependen numerosas familias de la comunidad.
