
Perú sorprende con tercera candidatura para dirigir la OIT, a horas de expirar el plazo
El exministro peruano de Relaciones Exteriores Javier González-Olaechea, competirá en esta elección con la vicepresidenta segunda del gobierno español, Yolanda Díaz, y con el actual dir...
El exministro peruano de Relaciones Exteriores Javier González-Olaechea, competirá en esta elección con la vicepresidenta segunda del gobierno español, Yolanda Díaz, y con el actual director general, el togoleño Gilbert Houngbo.
La OIT es importante y singular en varios aspectos, empezando por el hecho de que fue la única organización internacional que sobrevivió tras la Segunda Guerra Mundial y que desde su creación, en 1919 como parte del Tratado de Versalles, ha sido un pilar central en la búsqueda de la justicia social y de la protección de los trabajadores.,
Derechos laborales que hoy se dan por adquiridos, no siempre existieron. Fue la OIT la que tendió las bases de derechos que ahora se consideran fundamentales, como el salario mínimo, un concepto que planteó en 1928, a través de su Convenio 26, que luego se amplió para todos los grupos de asalariados en el Convenio 131.
Los convenios son los instrumentos legales a través de los cuales esta organización -incorporada en 1946 al sistema de Naciones Unidas- ha extendido su manto normativo en todo el mundo y a través del cual pudo transformar en el siglo XX y las primeras décadas del XXI aspiraciones sindicales -que desde ciertos sectores eran vistas como "excesivas"- en derechos reconocidos hoy en prácticamente todo el planeta.
La OIT fue así la arquitecta de la noción moderna de seguridad social y gracias a ella los trabajadores formalizados del mundo gozan de vacaciones pagadas.
En este contexto, la candidata Yolanda Díaz ofrece dar nuevos aires al liderazgo de la OIT, centrando su trabajo en torno a la consecución de la justicia social, mientras que Houngbo ofrece un sentido de continuidad, y nueva candidatura de González-Olaechea promete abrir una ronda de diálogo con empleadores y trabajadores para acordar las prioridades de una nueva gestión.
Los siguientes pasos se darán el 23 de septiembre, cuando los tres candidatos se presenten en un acto público en la sede de Ginebra, y el 9 de noviembre ofrezcan comparecencias privadas con los miembros del consejo de administración de la organización.
Será este órgano el que decidirá la elección y no la Conferencia de la OIT, su órgano supremo que se reúne una vez al año en junio por dos semanas y que está compuesto por delegaciones de los 187 Estados miembros.
El consejo de administración es una instancia mucho más pequeña, de 56 miembros ( 28 representantes gubernamentales, 14 de los empleadores y 14 de los trabajadores), y el ganador requerirá recibir el apoyo de más de la mitad de los miembros con derecho a voto, es decir 29.
Mientras Houngbo defiende que hay que "garantizar la estabilidad y la previsibilidad", y "fomentar el crecimiento sostenible de las empresas", Díaz habla de "garantizar la sostenibilidad financiera (de la OIT) sin menoscabar su independencia, explorando incluso nuevas formas de colaboración público-privada compatibles con su autonomía".
A estas visiones se ha sumado ahora la del candidato peruano, que promete "renovar sin dividir" y "reformar sin debilita".
