
Peligro en escuela de Asunción: niños estudian acorralados tras colapso de un tinglado
Padres de la Escuela Básica N° 142 María Felicidad González, del barrio Hipódromo de Asunción, expresaron su preocupación tras el derrumbe del tinglado a inicios de año en la institución, ...
Padres de la Escuela Básica N° 142 María Felicidad González, del barrio Hipódromo de Asunción, expresaron su preocupación tras el derrumbe del tinglado a inicios de año en la institución, dependiente del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC). El colapso redujo drásticamente el espacio disponible para los estudiantes, dificultando su movilidad en el predio.
“Es una vergüenza la escuela, ese tinglado se cayó en lo que habrá sido la primera tormenta del año”, denunció el familiar de un estudiante de la Escolar Básica. Indicó que en reiteradas ocasiones recurrieron al MEC, pero hasta la fecha siguen sin recibir una respuesta de parte de las autoridades.
Los padres afirmaron que recurrieron a la supervisión local, a la directora departamental de Educación de Asunción, Erika Vargas y también a la dirección de Infraestructura, a cargo de Marcelo León Nogués, en busca de una solución. Ninguna de las tres figuras fue hasta el centro educativo para conversar o proponer soluciones, según las denuncias.
“Las autoridades de la escuela temen que ocurra algún tipo de incidente en esa zona, que está rodeada por cintas de advertencia debido al riesgo de que la estructura caiga por completo. Entonces, los niños permanecen hacia el fondo, ni espacio para caminar prácticamente hay”, denunciaron.
Desidia del MEC: el abandono que sufren las escuelas de la zonaLa escuela María Felicidad González no es la única en la zona que sufre el abandono de las autoridades educativas y debe sortear enormes dificultades de infraestructura.
Ante la falta de respuestas por parte de las autoridades del MEC, en el Colegio Nacional Pablo L. Ávila -ubicado en el barrio San Pablo a 2,7 kilómetros de María Felicidad González-, la comunidad debió recurrir a una colecta para reparar una columna que colapsó y que dejó las aulas sin energía eléctrica por un mes.
El presupuesto mínimo que habían obtenido para las refacciones necesarias era de G. 16 millones, que iban a ser financiados con el aporte de G. 25.000 por cada familia del centro educativo.
