
Pakistán convoca al encargado de negocios indio por la muerte de dos civiles
El Ministerio de Asuntos Exteriores paquistaní tachó en un comunicado de "totalmente injustificado y enormemente desproporcionado" el uso de fuerza letal por parte de la Fuerza de Segurida...
El Ministerio de Asuntos Exteriores paquistaní tachó en un comunicado de "totalmente injustificado y enormemente desproporcionado" el uso de fuerza letal por parte de la Fuerza de Seguridad Fronteriza (BSF) de la India en el incidente ocurrido el viernes en el sector fronterizo de Bedian.
Islamabad rechazó "categóricamente" cualquier intento de la India de catalogar a los fallecidos como "infiltrados", y remarcó que el suceso constituye "una grave violación de los derechos humanos fundamentales y del derecho internacional".
Según el relato de las fuentes de seguridad paquistaníes, el tiroteo tuvo lugar en el distrito de Kasur, cuando las tropas indias abrieron fuego sin previo aviso contra tres residentes que habrían avanzado unos pasos más allá de un pilar limítrofe. Dos hombres (identificados como Azmat Rasool y Mohsin Jatt) perdieron la vida y un tercero resultó herido.
Durante la convocatoria diplomática de hoy, Pakistán exigió a Nueva Delhi una investigación "inmediata, transparente y creíble" sobre el suceso, así como acciones legales y disciplinarias contra los responsables para evitar que este tipo de incidentes vuelvan a repetirse.
Las relaciones entre la India y Pakistán han permanecido tensas desde agosto de 2019, cuando Nueva Delhi revocó el estatus de autonomía especial de la parte de Cachemira bajo su administración mediante la derogación del Artículo 370 de su constitución.
Islamabad rechazó la medida y respondió rebajando los lazos diplomáticos, expulsando al alto comisionado indio y llamando a consultas a su propio enviado. Pakistán también suspendió el comercio bilateral con la India y se detuvieron las conexiones de transporte transfronterizo, incluido el servicio de autobuses entre ambos países.
En mayo de 2025 las dos potencias nucleares vecinas protagonizaron un breve pero intenso enfrentamiento militar tras un ataque contra turistas en Pahalgam (Cachemira india) en abril de ese año. La India también dejó en suspenso el Tratado de las Aguas del Indo y restringió los cruces fronterizos y la emisión de visados. Pakistán rechazó las acusaciones indias y respondió con medidas recíprocas.
