
Okinawa propone que Japón se involucre en la educación de soldados de EE.UU. tras arresto
"Propuse que, en lugar de dejar que Estados Unidos gestione por su cuenta la educación, el Gobierno japonés también debería involucrarse, colaborando para considerar cómo tratar la educ...
"Propuse que, en lugar de dejar que Estados Unidos gestione por su cuenta la educación, el Gobierno japonés también debería involucrarse, colaborando para considerar cómo tratar la educación relativa a los derechos humanos y el impacto de incidentes pasados", dijo Koja a los medios tras reunirse en Tokio con la mandataria.
El gobernador viajó este miércoles a la capital para reunirse con altos cargos del Gobierno y pedir medidas para evitar que se repitan incidentes como el de este fin de semana, cuando un marine estadounidense de 20 años estacionado en la base de Futenma, en Okinawa, fue arrestado por presuntamente matar y robarle la mochila y la cartera a una mujer de 39 en un hotel de la ciudad de Naha.
Takaichi, en declaraciones retransmitidas en televisión durante la reunión, dijo a Koja que "el hecho de que se produzca un incidente así es extremadamente deplorable".
"Entendemos que Estados Unidos pretende someter a escrutinio sus directivas sobre conducta. Nuestra intención es continuar las conversaciones entre Japón y EE.UU. sobre cómo implementar medidas efectivas para prevenir que ocurran incidentes similares", aseguró la mandataria.
Antes de su encuentro con Takaichi, Koja se reunió con el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, y con el de Exteriores, Toshimitsu Motegi, y pidió retomar las reuniones del Consejo de Políticas de Okinawa, un órgano que lleva más de una década sin convocarse, para tratar posibles formas de aliviar la carga sobre el territorio que supone alojar el grueso de las instalaciones militares estadounidenses en el país.
"La carga excesiva que suponen las bases militares estadounidenses sigue afectando de diversas maneras la vida de los residentes de la prefectura", aseguró Koja tras su reunión con Takaichi.
La mandataria dijo que "toma nota" de su solicitud y aseguró que responderá "de manera adecuada".
El Ejército de Estados Unidos anunció a última hora del martes medidas que incluyen un toque de queda durante un mes a las tropas desplegadas en la prefectura japonesa tras la detención del marine.
El caso ha provocado en los últimos días la reacción de la primera ministra, Sanae Takaichi, que abogó por tomar "todas las medidas necesarias para garantizar una respuesta completa"; del Ministerio de Exteriores, que convocó al embajador estadounidense, George Glass; del Ministerio de Defensa, que también presentó una protesta ante Washington; y del gobernador Koja, que abogó por revisar el acuerdo sobre el estatuto de las fuerzas.
Okinawa estuvo en manos de Estados Unidos desde 1945 hasta 1972, tras la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial, y aún aloja el grueso de las bases estadounidenses en el archipiélago pese a las protestas de los residentes por, entre otras cuestiones, el comportamiento de las fuerzas.
