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Obispo de Ñeembucú cuestiona la corrupción y la incoherencia en la vida pública

La celebración eucarística se realizó en la Basílica Menor de Pilar, con la presencia de autoridades locales, entre ellas el gobernador de Ñeembucú, Víctor Hugo Fornerón (ANR); el intendent...

La celebración eucarística se realizó en la Basílica Menor de Pilar, con la presencia de autoridades locales, entre ellas el gobernador de Ñeembucú, Víctor Hugo Fornerón (ANR); el intendente municipal, Fernando Ramírez (ANR), además de concejales departamentales y otros representantes de la comunidad.

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En su homilía, el prelado centró su reflexión en el desafío de escuchar la Palabra de Dios y ponerla en práctica. Sostuvo que la principal dificultad radica en la incoherencia entre lo que se profesa y lo que realmente se hace.

“Parece muy sencillo; sin embargo, ese es el gran desafío. ¿Por qué? Porque el gran reto, la gran dificultad, es nuestra incoherencia de vida, nuestra falta de testimonio: escuchar la Palabra y no practicarla”, expresó.

El obispo vinculó esa contradicción con la realidad social y política del país y mencionó los niveles de corrupción que afectan al Paraguay.

En ese contexto, recordó la carta pastoral de los obispos paraguayos sobre el bien común, en la que se aborda la corrupción como uno de los principales obstáculos para el desarrollo y la justicia social.

López remarcó que la corrupción no debe entenderse únicamente como una estadística, sino por sus consecuencias concretas en la vida de la población.

“Significa dinero que no llega a los hospitales, a las escuelas, a las comunidades indígenas y a la seguridad ciudadana”, manifestó.

También mencionó prácticas como los sobornos, las licitaciones amañadas, la subordinación de la justicia y la infiltración del narcotráfico en la política, situaciones que, según advirtió, debilitan las instituciones y afectan al conjunto de la sociedad.

El religioso fue categórico al señalar que la corrupción constituye una falta grave desde la perspectiva cristiana, porque atenta contra la justicia social y perjudica especialmente a los más pobres.

“La corrupción es un pecado grave porque viola la justicia social, roba a los pobres y desprecia la verdad”, afirmó. Agregó que no puede justificarse bajo el argumento de que se cometen irregularidades mientras se realizan algunas obras o se producen otros resultados positivos.

Participación ciudadana

Como respuesta a esta problemática, el obispo planteó la necesidad de fortalecer la participación organizada de la ciudadanía.

Señaló que la población debe informarse, ejercer controles, votar de manera consciente, exigir rendición de cuentas y respaldar a quienes actúan con honestidad.

“Cuando el pueblo se organiza, se informa, controla, vota con conciencia, exige rendición de cuentas y apoya a los honestos, la corrupción pierde terreno”, sostuvo.

En contrapartida, advirtió que la indiferencia y el desinterés de la ciudadanía favorecen la normalización de las prácticas corruptas.

Finalmente, López invitó a los fieles a examinar su propia conducta y a demostrar su condición de seguidores de Cristo mediante acciones concretas, tanto en la vida personal como en el ámbito público.

La homilía fue recibida con un prolongado aplauso de los presentes. Pese a las condiciones climáticas adversas, numerosos fieles participaron de la celebración religiosa en honor a la patrona de Pilar, en el marco de los festejos fundacionales de la capital de Ñeembucú.

Fuente: https://www.abc.com.py/nacionales/2026/10/13/obispo-de-neembucu-cuestiona-la-corrupcion-y-la-incoherencia-en-la-vida-publica/

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