
Obispo cuestiona la corrupción y llama a trabajar por el bien común en San Miguel
Durante la celebración central en honor a ...
Durante la celebración central en honor a San Miguel Arcángel, el obispo de Misiones y Ñeembucú, monseñor Osmar López, llamó a los cristianos a asumir un compromiso activo con el bien común y cuestionó duramente la corrupción y el uso indebido de los recursos públicos.
En su homilía, sostuvo que la lucha contra el mal no se libra únicamente en el plano espiritual, sino también en la vida cotidiana.
Al reflexionar sobre la figura del dragón mencionada en el Apocalipsis, López la vinculó con el egoísmo y el aprovechamiento personal.
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“La estrategia del dragón es devorar, devorar todo lo que encuentra a su paso, por eso mata, roba, destruye. Solo piensa en sí mismo, no le importa los demás”, afirmó.
En ese sentido, cuestionó a quienes utilizan para beneficio propio los recursos que pertenecen a toda la sociedad. “Devora el dinero público, devora los bienes del Estado y en cualquier lugar que le toca solo se pregunta: ‘¿Qué beneficio puedo sacar de esto?’”, expresó.
El obispo también se refirió al llamado de los obispos del Paraguay a promover el bien común y mencionó el “Pacto Nacional por el Bien Común”.
Explicó que implica “buscar el bien, el bien de todos por encima del bien particular”. Asimismo, citó una carta pastoral de los obispos paraguayos, que califica a la corrupción como un grave problema social.
“La corrupción es un pecado grave porque viola la justicia social, roba a los pobres y desprecia la verdad”, señala.
López sostuvo que la batalla cristiana no debe dirigirse contra otras personas, sino contra aquello que destruye al ser humano.
“La lucha no es contra hombres de carne y hueso. El combate cristiano es contra el pecado, contra todo aquello que destruye al ser humano”, afirmó.
En ese contexto, señaló que la lucha por el bien debe darse en la familia, el barrio, la escuela, la iglesia y también en los municipios y otros espacios de la sociedad.
Finalmente, al explicar el significado de los tres arcángeles, presentó a San Miguel como un protector y “gran batallador” contra el mal.
“Dios no nos deja solos, nos ha dado este gran batallador a nuestro lado”, expresó, e instó a la comunidad a asumir responsabilidades concretas para combatir aquello que perjudica al bien común.
La celebración se inició con la procesión de la imagen de San Miguel Arcángel, desde la plaza del barrio Ciudad Nueva, donde la feligresía acompañó el recorrido con profunda fe, devoción y emoción, en un ambiente cargado de esperanza y fervor religioso.
