
MoMA, Pompidou y el M+ de Hong Kong revolucionan el sistema del arte con una alianza verde
El histórico convenio marco, rubricado en M+ ubicado en el distrito de West Kowloon, prescinde de cualquier transacción económica. En su lugar, las tres entidades cooperarán en investiga...
El histórico convenio marco, rubricado en M+ ubicado en el distrito de West Kowloon, prescinde de cualquier transacción económica. En su lugar, las tres entidades cooperarán en investigación curatorial, conservación patrimonial y préstamos extendidos durante varios años, transformando radicalmente la circulación del arte contemporáneo global.
La agenda conjunta fija hitos concretos como la inauguración en 2027 en el espacio estadounidense de una galería exclusiva dedicada a promover la colección del centro asiático, mientras que la pinacoteca de la antigua colonia británica integrará piezas de sus socios occidentales en sus salas durante los próximos dieciocho meses.
Además, el M+ proyectará sus creaciones digitales en la futura sede que el complejo francés edifica en Massy, al sur de la capital gala.
Suhanya Raffel, directora de la institución hongkonesa - que celebra su quinto aniversario con más de doce millones de visitantes -, destacó la complementariedad de estas firmas, unidas por su enfoque multidisciplinar en arquitectura, diseño y disciplinas audiovisuales.
"El respeto se gana, no se exige", aseveró la ejecutiva, al remarcar que esta sinergia asegura un valioso capital simbólico para la región administrativa especial.
Por su parte, Christophe Cherix, responsable artístico del MoMA, defendió la viabilidad de salvaguardar creaciones durante una década en lugar de transportarlas constantemente por el planeta para exhibiciones efímeras de cuatro meses. El directivo abogó por un esquema viable que responda a la crisis climática y de recursos del sector.
El presidente del Pompidou, Laurent Le Bon, cuya sede central acomete una reforma de un lustro, subrayó que el vínculo responde a una filosofía compartida entre urbes globales marcadas por la diversidad de sus diásporas. En un contexto geopolítico complejo, los firmantes buscan erigir puentes que trasciendan las fronteras ideológicas.
Aunque el acuerdo no alivia el déficit presupuestario del distrito cultural de West Kowloon - que se disparó hasta rozar los 1.000 millones de dólares hongkoneses (127,4 millones de dólares estadounidenses) en el ejercicio fiscal 2025-2026 -, consolida su prestigio internacional.
En declaraciones al rotativo hongkonés South China Morning Post, Harald Kraemer, especialista en estudios museísticos de la Universidad de Hong Kong, calificó la maniobra de "sumamente astuta ante la moderación de los fondos públicos".
El académico expresó su deseo de que los socios occidentales no envíen colecciones de "segunda categoría" y confió en que esta plataforma permita exhibir en París y Nueva York piezas de creadores chinos contemporáneos cuya difusión local resulta políticamente sensible.
Al respecto, la directora del museo de la ciudad semiautónoma matizó que "la sensibilidad cultural es un reto global que ellos afrontan desde la confianza mutua construida durante años".
