
Miles se manifiestan en Francia para pedir una ley integral contra la violencia sexual
La marcha de París, convocada por organizaciones feministas y de defensa de los derechos de los menores frente a los abusos, se desarrolló entre la plaza de la Bastilla y la de la Nación ...
La marcha de París, convocada por organizaciones feministas y de defensa de los derechos de los menores frente a los abusos, se desarrolló entre la plaza de la Bastilla y la de la Nación y en ella participaron mayoritariamente mujeres.
Muchas de ellas llevaban pancartas en las que denunciaban la violencia contra las mujeres y el hecho de que la inmensa mayoría de las denuncias por violación, un 94 %, según varias de las ONG convocantes, terminan archivadas por la justicia.
En cabeza del cortejo, la pancarta de apertura reclamaba claramente una "ley integral contra las violencias sexuales".
Varias activistas de Femen desfilaron con los pechos al aire, en los que se habían dibujado una balanza, símbolo de la equidad de la justicia, acompañada de mensajes como: "Patriarcado, declárate culpable, la justicia está en la calle" o "Somos la justicia, a muerte contra la cultura de la violación".
Clémence Andrieux, secretaria general de la ONG Classés sans suite, una de las organizadoras, explicó que con la demanda de una ley integral el objetivo es "hacer que la sociedad avance a un modelo más incluyente y que sobre todo nos permita prevenir".
En declaraciones a la emisora France Info, Andrieux indicó que aunque "por supuesto es importante tratar los casos" en manos de la justicia, "el reto también es formar a los profesionales, pero también a los jóvenes del futuro y a los adultos del futuro para que deje de haber violencia sexista y sexual".
A su juicio, una ley integral contribuiría también a liberar la palabra de las víctimas y darles un estatuto más afirmado.
La activista reconoció que una ley integral por sí sola no resolverá el problema de la acumulación de casos en tramitación, porque el problema es que "la justicia en Francia está fuertemente infradotada respecto a nuestros vecinos europeos".
"Por eso, el Gobierno y los futuros gobiernos tienen que poner los medios y dotar a la justicia tanto en medios como en efectivos", añadió.
El caso de Lyanna, una niña de 11 años que desapareció el pasado 29 de mayo a la salida de su colegio en la localidad de Fleurance, en el departamento de Gers (sur), y cuyo cuerpo sin vida apareció el 4 de junio en un silo agrícola con signos de haber sido violada y asesinada, ha reavivado estas reivindicaciones.
A partir de algunos testimonios, las sospechas se dirigieron muy rápidamente a Jérôme Barella, de 41 años, padre de una de las mejores amigas de Lyhanna, y del que tras su arresto el 30 de mayo se fue desvelando que, de hecho, ya había sido objeto de denuncias de violaciones de menores, pero que quedaron empantanadas por una aparente desidia en la investigación.
La emoción suscitada por este escándalo ha permitido, entre otras cosas, que una petición para la elaboración de una ley integral contra la violencia sexual haya sido firmada por más de 340.000 personas.
