
Meloni lanza sus últimos presupuestos de la legislatura con ayudas fiscales y al alquiler
"La filosofía que gobierna estas cuentas es la de concentrar los recursos a disposición, no muchísimos, en las mismas prioridades a las que nos hemos dedicado: familia, natalidad, bajada ...
"La filosofía que gobierna estas cuentas es la de concentrar los recursos a disposición, no muchísimos, en las mismas prioridades a las que nos hemos dedicado: familia, natalidad, bajada de impuestos, sanidad e incentivos a empresas y trabajadores", resumió Meloni en una rueda de prensa tras el Consejo de Ministros.
El proyecto de ley de Presupuestos para 2027, año previsiblemente de nuevas elecciones generales, conllevará inversiones por un total de 26.000 millones de euros, y ha logrado recabar 5.000 millones de euros en contribuciones del sector financiero.
En primer lugar, explicó Meloni, 9.000 millones de euros servirán para prorrogar una serie de medidas que expiraban a finales de este año, como los créditos fiscales a las inversiones en el sur del país, bonificaciones para madres trabajadores o la supresión del Impuesto sobre la Renta para Personas Físicas (IRPF) a agricultores.
Precisamente este impuesto centra los futuros presupuestos ya que se reduce su peso en algunos tramos, haciendo que el Estado renuncie a 21.000 millones de euros: "Era dinero que antes ingresábamos y que ahora quedará en los bolsillos de la gente", dijo la mandataria.
En concreto, el segundo tramo del IRPF, que gravaba al 33 % las rentas de hasta los 50.000 euros, ahora se extiende hasta los 55.000 euros anuales.
"Cuando empezamos a gobernar, quien ganaba 55.000 euros pagaba un IRPF de 16.550 euros al año. Hoy pagará 15.350 euros", ilustró.
Otra parte importante de las cuentas está dirigida a los jóvenes, como una bonificación a las contrataciones a trabajadores por debajo de los 30 años.
Asimismo incluye medidas para ayudar en los alquileres para paliar "un problema que afecta a toda Europa", el de la vivienda.
En concreto, el Gobierno propone una importante reducción del régimen fiscal opcional que en Italia permite a los propietarios de una vivienda pagar un impuesto fijo sobre los ingresos del alquiler ('cedolare secca'), en vez de tributar por ellos mediante el IRPF.
De este modo, si un propietario alquila su vivienda a un hombre o mujer de menos de 35 años y a un precio concordado, el gravamen sobre su beneficio bajará del 10 al 1 %.
Esta misma doctrina se aplicará a los inmuebles comerciales.
Por otro lado, en materia de familia, Meloni aumentará los meses de baja de paternidad retribuidos al 80 %, adaptándolo en base a los hijos que tenga: en caso de tener un segundo, su baja será de 5 meses y si tiene un tercero, hasta 6.
Además, los presupuestos incluirán una partida para dotar de climatizadores a todas las escuelas del país. "Nadie debería estudiar con frío o con 35 grados en julio", dijo la mandataria.
Y otorgará bonos sociales de 300 euros a los mayores de 75 años con pensiones hasta 28.000 mil euros al año para costearse tratamientos médicos o farmacéuticos actualmente no cubiertos por la Seguridad Social.
El ministro de Economía, Giancarlo Giorgetti, expresó su satisfacción por estas cuentas que considera "serias" y animó al Parlamento a mantener "esta dirección" durante su tramitación.
Sobre todo porque, según advirtió, el contexto "no es favorable bajo ningún punto de vista", también porque Italia se mantiene dentro del procedimiento europeo por déficit excesivo.
