
Masajes, música y redes sociales: la otra cara de la cumbre del FMI y el BM en Tailandia
Tailandia, que no acogía esta cita desde 1991, ha puesto su toque de poder blando al asunto, mostrando signos culturales del país en el Centro de Convenciones Reina Sirikit (QSNCC, por sus...
Tailandia, que no acogía esta cita desde 1991, ha puesto su toque de poder blando al asunto, mostrando signos culturales del país en el Centro de Convenciones Reina Sirikit (QSNCC, por sus siglas en inglés), donde tiene lugar la cumbre, muy centrada este año en la inteligencia artificial (IA) y la guerra en Oriente Medio.
Aparte de las conversaciones sobre datos financieros e indicadores macroeconómicos, en el enorme espacio, con una superficie de casi 80.000 metros cuadrados, hay un sinfín de opciones para los 15.000 asistentes que se espera que acudan a las reuniones, decenas de ellos procedentes de América Latina.
Además de los restaurantes habituales, el QSNCC abrió nuevas opciones de comida tailandesa e internacional y se construyeron espacios para mostrar exposiciones tanto artísticas como de políticas públicas.
En la primera jornada de la cumbre, varios de estos espacios estuvieron cerrados para la prensa.
Asimismo, pequeñas tiendas de ropa tradicional, librerías con obras sobre la historia local y salas de esculturas abrieron sus puertas en la planta baja del lugar y acapararon la atención de decenas de visitantes que se animaron a comprar.
Entre tantas opciones comerciales, las salas de masaje destacan como burbujas de relajación, en las que suena música típica de un spa y los clientes se apartan por un momento de debates como el crecimiento de la deuda pública.
Cuadros gigantes colgados en las enormes paredes y pequeñas esculturas que hablan de la historia del masaje tailandés también dinamizan la escena en el QSNCC, que fue construido en 1989 precisamente para acoger dos años más tarde la cumbre del FMI y el BM.
En el recinto, un referente de la escena musical, los organizadores hicieron honor a esta reputación y establecieron una tarima en la que se presentarán diversos números artísticos a lo largo de la semana.
Canales internacionales de televisión como la BBC y Bloomberg o los locales The Standard y The Nation instauraron sets en los pasillos, desde donde entrevistan a expertos de los asuntos tratados en las reuniones.
Se espera que las conversaciones suban de nivel a partir del martes, cuando el FMI publicará el informe de perspectivas económicas de cada país y tras lo cual aumentará la oferta de conversatorios con gobernadores de bancos centrales y ministros de finanzas de varios países.
A lo largo de las tres plantas y tres sótanos del recinto, se han desplegado cientos de sillas, mesas, pantallas, puntos de información y conectores eléctricos para la prensa internacional y los observadores que viajaron desde todas partes del mundo para esta cita.
A esto se suman espacios establecidos por gigantes como Google o TikTok, que se aliaron con Tailandia para amplificar la repercusión de este evento en internet, especialmente en las redes sociales.
La directora del FMI, la búlgara Kristalina Georgieva; y el presidente del BM, el indio-estadounidense Ajay Banga; protagonizaron varias reuniones en la jornada de apertura, al tiempo que asistentes les pedían tomarse fotografías juntos precisamente para difundir en las redes sociales.
