
Mansouri, con una negociación política por delante para gobernar en Marruecos
"El trabajo empieza hoy. Comenzaremos con las consultas internas del partido y, después, con todos los partidos políticos, para presentar a su majestad, lo antes posible, nuestra propuesta...
"El trabajo empieza hoy. Comenzaremos con las consultas internas del partido y, después, con todos los partidos políticos, para presentar a su majestad, lo antes posible, nuestra propuesta de un Gobierno que esté a la altura de las expectativas del monarca y de los ciudadanos", dijo hoy Mansouri en su primera declaración pública tras recibir el encargo del rey.
La dirigente del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM, liberal) no puede gobernar en solitario y tiene prisa por empezar las conversaciones.
A continuación, las claves del proceso que llevará a Mansouri a la Presidencia:
La Cámara de Representantes (Parlamento marroquí) cuenta con 395 escaños. El Gobierno necesita el respaldo de una mayoría absoluta de 198 diputados, una cifra muy superior a los 97 escaños obtenidos por el partido de Mansouri.
El PAM buscará a partidos afines. En la última legislatura, los liberales entraron en la coalición encabezada por el RNI (conservadores) con Istiqlal (PI, nacionalistas). Pero el desplome electoral del RNI tras una criticada gestión aleja las posibilidades de repetir el tripartito, según los observadores.
Fuentes del PAM explicaron a EFE que estudia cerrar acuerdos con Istiqlal (65 escaños), la Unión Socialista de Fuerzas Populares (USFP, 26 asientos), y Progreso y el Socialismo (PPS, con 19). Una combinación de mayoría absoluta, con 207 escaños.
Mansouri ya ha adelantado que no hay "líneas rojas" en la negociación con otras formaciones, aunque el islamista Partido Justicia y Desarrollo (PJD, 54 escaños), y la Coalición de Izquierdas (CI, ocho) ya han decidido que serán la oposición.
Aunque la Constitución marroquí no marca un plazo, fuentes del PAM apuntaron que el Gabinete podría estar cerrado en tres semanas.
El presidente saliente del Gobierno, el magnate Aziz Ajanuch (RNI) tardó 28 días en formar Ejecutivo tras las elecciones de 2021.
En 2016, sin embargo, el islamista Abdelilah Benkirán (PJD, Justicia y Desarrollo) no lo consiguió tras cinco meses de negociaciones y fue sustituido por su compañero de partido Saadeddine El Othmani, quien necesitó un mes más para formar Gobierno.
Una vez pactada, la lista de Gobierno será presentada al rey, quien dará su opinión sobre cada uno de los miembros propuestos. Tras dar su visto bueno, nombrará formalmente a la presidenta y a sus ministros, que serán investidos ante el Parlamento.
Según constitucionalistas consultados por EFE, Mansouri mantendrá la condición de 'presidenta designada' y no asumirá plenamente el cargo de presidenta del Gobierno ni todas sus competencias hasta que su programa gubernamental obtenga la confianza del Parlamento. Mientras tanto, el Gobierno saliente continuará ejerciendo en funciones.
El monarca conservará la facultad de sustituir a la presidenta designada por otro político de su mismo partido. Sin embargo, una vez que el nuevo Ejecutivo haya obtenido la confianza del Parlamento, el rey no podrá destituirlo, salvo que decida disolver el legislativo.
La única fecha prevista ya en el calendario oficial en Marruecos está marcada en la Constitución, que establece que el nuevo Parlamento debe ser inaugurado por el rey el segundo viernes de octubre, es decir, el próximo día 9.
Durante esta ceremonia institucional, el monarca pronunciará un discurso ante los diputados en el que expondrá las líneas estratégicas de las futuras políticas del Estado.
La apertura del Parlamento puede celebrarse aunque el nuevo Gobierno aún no haya sido investido.
