
Lula dice que EEUU debe preocuparse con una posible reciprocidad brasileña a los aranceles
El líder progresista afirmó que, pese a los aranceles impuestos por Estados Unidos, las exportaciones brasileñas siguen creciendo y marcando récords y que, pese a que espera una solució...
El líder progresista afirmó que, pese a los aranceles impuestos por Estados Unidos, las exportaciones brasileñas siguen creciendo y marcando récords y que, pese a que espera una solución negociada con el Gobierno de Donald Trump, no descarta adoptar las medidas de represalia previstas por la legislación brasileña.
"Quien tiene que estar preocupado en este momento es Estados Unidos. Porque yo no adopté la ley de la reciprocidad, ni quiero hacerlo, porque quiero seguir negociando. Pero, si es necesario, lo haremos", afirmó el mandatario en una entrevista a la red Globo de televisión.
Según Lula, pese a que el comercio con Estados Unidos se redujo en un 9 %, Brasil está tranquilo porque el intercambio con China creció un 15 %, con Alemania un 16 % y con Vietnam un 13 %, y a que el aumento fue de más de un 10 % en promedio para cerca de cincuenta países con los que Brasil negoció acuerdos.
Lula afirmó que, en caso de que adopte represalias, Estados Unidos tendrán problemas debido a que necesitan importar algunos productos brasileños para atender su demanda sin causar inflación.
El presidente brasileño afirmó que, pese a sus divergencias con Trump, confía en que los dos Gobiernos lleguen a un acuerdo comercial que permita levantar los aranceles adicionales impuestos por Washington, que pueden llegar al 37,5 % para algunos productos.
Sobre sus relaciones con Trump, afirmó que son las "más civilizadas" que el republicano ha tenido con cualquier presidente.
"Comenzó muy tensa (la relación), pero le dije a Trump que dos personas que están con 80 años tienen que tener juicio y entenderse porque no pueden estar mostrando discrepancias entre las dos mayores democracias de Occidente", dijo.
Agregó que el presidente estadounidense coincidió con su posición y por eso acordaron tres reuniones y diálogos telefónicos, el último de los cuales de casi una hora.
Según Lula, incluso a diez días para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, en la que se medirá al senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, al que Trump ha manifestado apoyo, los dos países continúan sus negociaciones comerciales.
"Y creo que vamos a llegar a un acuerdo", dijo.
Lula minimizó otra divergencia con Estados Unidos, que declaró terroristas a las organizaciones criminales brasileñas pese al rechazo del Gobierno de Brasil, y dijo que se trata de diferencias de puntos de vista.
"Cuando Estados Unidos hablan de terrorismo ellos se están refiriendo a terrorismo de Estado y ese no es el caso de las organizaciones criminales, que solo quieren dinero", afirmó.
Lula añadió que es consciente de que las organizaciones criminales como el Primer Comando de la Capital y el Comando Vermelho sí son terroristas para la población brasileña, para las comunidades pobres de las grandes ciudades, pero que no pueden ser consideradas como terroristas de Estado.
Aseguró que, para superar esa divergencia, le propuso a Trump un acuerdo para combatir el crimen organizado y puso en marcha medidas que permiten al Gobierno federal de Brasil asumir compromisos con la seguridad pública, que era una responsabilidad de los gobiernos regionales.
"Tenemos que inmiscuirnos en eso porque los gobiernos regionales no fueron capaces y porque lo que me propongo es darle tranquilidad, seguridad y protección a las comunidades y al territorio, y prisión a los bandidos", dijo.
El jefe de Estado subrayó que una de las prioridades de Brasil es ofrecerle seguridad a las personas y asfixiar al crimen organizado para poder liberar los territorios.
