
Los partidos árabes de Israel, la llave para formar Gobierno que los israelíes rechazan
El conservador Raam (o Lista Árabe Unida) y la izquierdista Lista Conjunta, las principales formaciones árabes de Israel, llegarán a las elecciones del 27 de octubre después de que la Co...
El conservador Raam (o Lista Árabe Unida) y la izquierdista Lista Conjunta, las principales formaciones árabes de Israel, llegarán a las elecciones del 27 de octubre después de que la Comisión Electoral Central intentara excluirlas. Fue el Supremo, el pasado 2 de octubre, el que revirtió la decisión y dio luz verde a su participación.
"Los árabes palestinos de Israel suponen en torno al 20 % de la población. Pero en estas elecciones son una fuerza política muy estratégica porque la sociedad judía israelí está dividida en dos partes similares", explica a EFE el presidente del partido árabe Balad, Sami Abu Shehadeh, en un acto esta semana de presentación de la Lista Conjunta en Tel Aviv.
El Supremo excluyó a Abu Shehadeh de las elecciones, ratificando el veto de la Comisión Electoral, basado en que el político escribió un artículo tras los ataques del 7 de octubre de 2023 en los que los calificó como un "acontecimiento histórico".
Un promedio de las encuestas de intención de voto de las tres principales cadenas de televisión, recogido por el diario Haaretz, empata en 52 escaños a las coaliciones que podrían formar Netanyahu y Eisenkot.
El Parlamento israelí cuenta con 120 asientos y la mayoría se alcanza con 61, lo que hace que los 16 escaños ajenos a las coaliciones sean cruciales.
Según el promedio, entre ocho y nueve escaños serían para la Lista Conjunta y, entre cinco y seis, para Raam.
La población que Israel denomina como "árabes", palestinos que tras la formación del Estado israelí quedaron en su territorio, es un 21,1 % del total, según la Oficina Central de Estadísticas. Sin embargo, el electorado árabe ronda el 17 % de la población, ya que los ciudadanos de Jerusalén Este no pueden votar en las generales.
El electorado árabe tiende a la abstención, aunque se moviliza en comicios importantes. Si en 2021 votaron un 44,6 % de los electores, en 2022 lo hicieron el 53,2 %, cifra que siguió siendo muy inferior al total nacional, del 70 %.
"Es posible que veamos un incremento de la participación", dice a EFE la politóloga de la Universidad Hebrea Gayil Talshir, que no prevé un aumento drástico.
La mayoría de los árabes israelíes vota a partidos árabes (más del 80 %), que ponen sobre la mesa sus principales preocupaciones: la criminalidad en sus comunidades y la economía, según las encuestas del Instituto para la Democracia de Israel.
Raam, liderado por Mansur Abás, es islamista y derivado de los Hermanos Musulmanes. Aunque acepta Israel como Estado judío, apoya la creación de un Estado palestino.
Su mayor nicho de voto es el beduino (habitualmente clases bajas y más religiosas), dice a EFE Talshir, aunque también capta apoyos de algunas clases medias despolitizadas que buscan integrarse en la sociedad israelí.
La Lista Conjunta aúna a tres partidos de la izquierda, defensores de la solución de los dos Estados, el retorno de los refugiados palestinos y la igualdad de derechos en Israel: Jadash, comunista y que incluye a candidatos judíos; Taal, secular; y Balad, nacionalista árabe.
Captan sus votos sobre todo en ciudades con población árabe y judía del norte del Israel y de barrios palestinos de Tel Aviv, así como de la comunidad de palestinos cristianos, explica el analista Michael Milshtein en un artículo para la Universidad de Reichmann.
A Raam y la Lista Conjunta les diferencia su enfoque en la participación política: mientras la primera quiere influir en las decisiones desde cualquier Gobierno, incluido uno de derechas, la segunda apoyaría desde fuera a la oposición a Netanyahu.
"Eisenkot no tiene Gobierno sin los partidos árabes", escribe este domingo Netanyahu en la red social X. El primer ministro israelí utiliza recurrentemente el apoyo de las formaciones árabes como elemento disuasorio para el voto a la oposición.
En respuesta, los líderes de la oposición (salvo el socialdemócrata Yair Golán) rechazan por el momento un posible pacto con los árabes.
En una entrevista en septiembre, Eisenkot aseguró que ninguna formación árabe cumplía sus requisitos para unirse a una coalición, por lo que no serían parte de su Ejecutivo. No dijo nada de recibir apoyo externo.
"Tenemos libertad de acción total, sin límites, para reemplazar al Gobierno de Netanyahu, y usaremos todas las herramientas a nuestra disposición", dijo este sábado el líder de Jadash, Yúsef Yabarín, ofreciendo a la oposición una red de seguridad.
