
Los países bálticos respaldan a la CPI y lamentan la sanciones de EEUU
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Estonia escribió en X que "Estonia lamenta la decisión de Estados Unidos de imponer sanciones contra la CPI. La Corte Penal Internacional es un pilar...
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Estonia escribió en X que "Estonia lamenta la decisión de Estados Unidos de imponer sanciones contra la CPI. La Corte Penal Internacional es un pilar fundamental del orden internacional basado en normas y una salvaguarda vital contra la impunidad. Estonia mantiene su firme apoyo a la independencia, la imparcialidad y la integridad de la CPI".
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Lituania también emitió una declaración similar sobre X, en la que lamnta “s la decisión de Estados Unidos de imponer sanciones contra la Corte Penal Internacional".
"La CPI desempeña un papel vital en la investigación y el enjuiciamiento del genocidio, los crímenes de lesa humanidad, los crímenes de guerra y el crimen de agresión", agregó..
El comunicado subrayó que la labor de la CPI "es particularmente importante para abordar los crímenes cometidos en la guerra de Rusia contra Ucrania, así como la investigación de los crímenes de lesa humanidad cometidos por el régimen bielorruso".
La ministra de Asuntos Exteriores de Letonia, Baiba Braže, se pronunció en términos más reservados, escribiendo en términos generales sobre "la importancia de la CPI como un paso importante en la lucha contra la impunidad por crímenes internacionales graves, incluyendo la agresión y el genocidio".
A diferencia de los ministerios de asuntos exteriores de sus países vecinos, que hicieron comentarios en inglés, Braže publicó sus declaraciones en letón.
Los tres ministerios de Asuntos Exteriores señalaron que las sanciones estadounidenses contra la CPI no entrarían en vigor hasta dentro de seis meses y declararon, en palabras similares a las del comunicado letón que están "dispuestos a dialogar con Estados Unidos para seguir debatiendo sus preocupaciones y así resolver esta situación".
Las sanciones estadounidenses contra la CPI se producen después de que la administración Trump sancionara a varios funcionarios del tribunal internacional, condenara sus actividades y afirmara que no tenía jurisdicción sobre los ciudadanos estadounidenses.
La decisión, tomada a última hora del viernes (hora europea), se produjo después de que el Premio Nobel de la Paz fuera otorgado a la jurista sudafricana Navi Pillay, quien formaba parte del Comité de Apelaciones de la CPI.
El Comité Nobel describió el galardón como un gesto de apoyo a dichos tribunales en un momento en que "los jueces y las instituciones de derecho internacional están siendo atacados políticamente".
La acción de Estados Unidos contra la CPI coincidió con el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump de que había llegado a un acuerdo con el presidente ruso Vladimir Putin para levantar las sanciones estadounidenses a las exportaciones de energía rusas y permitir que Rusia enviara 300.000 toneladas de gasóleo al mercado estadounidense para reducir el precio minorista récord de dicho combustible.
