
Los negociadores de Brasil y EE.UU. retoman contactos tras conversación entre Lula y Trump
Los dos mandatarios coincidieron en que seguir en la mesa de negociaciones es la mejor opción para resolver la crisis provocada por la decisión de Washington de imponer aranceles adicional...
Los dos mandatarios coincidieron en que seguir en la mesa de negociaciones es la mejor opción para resolver la crisis provocada por la decisión de Washington de imponer aranceles adicionales que pueden llegar al 37,5 % sobre una parte de los productos brasileños importados.
Una vez concluida la conversación entre los jefes de Estado, el Representante Comercial de los Estados Unidos, Jamieson Greer, llamó al ministro brasileño de Desarrollo, Industria y Comercio, Marcio Elias Rosa, para acordar una reunión que permita retomar las negociaciones, informó el Gobierno brasileño.
En la conversación fue decidido que Rosa y diplomáticos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil se reunirán con los representantes de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos la próxima semana en una fecha que aún será definida por los dos países, según un comunicado del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio.
La conversación telefónica entre los jefes de Estado y la aprobación de Trump a la retomada de las negociaciones "abrieron un nuevo canal de diálogo y refuerzan la perspectiva de una solución negociada, como siempre fue defendido por el Gobierno brasileño", según el comunicado.
Durante la conversación, que duró una hora y veinte minutos y fue calificada como "cordial", Lula afirmó que las razones alegadas por la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. para imponerle los aranceles adicionales a Brasil son "infundadas", según una versión divulgada por la Presidencia brasileña.
En ese sentido, el líder progresista le dijo a Trump que "seguir en la mesa de negociación" era la "mejor opción" para que Estados Unidos continúe como uno de los principales socios comerciales de Brasil.
Trump, a su vez, se mostró de acuerdo en la necesidad de "preservar vínculos comerciales fuertes" y propuso que equipos de los dos países se reúnan "lo más pronto posible", según la Presidencia brasileña.
El Gobierno brasileño pretende aprovechar las negociaciones para convencer a Estados Unidos de que elimine, o por lo menos minimice los efectos, con la inclusión de nuevos productos en las listas de excepciones, de los aranceles adicionales impuestos en julio por la Administración Trump sobre las importaciones brasileñas.
Washington impuso un arancel del 25 % sobre gran parte de los productos brasileños como sanción por supuestas prácticas comerciales desleales de Brasil y otro del 12,5 % por la alegada tolerancia de las autoridades brasileñas al trabajo forzoso.
Los aranceles fueron el resultado de investigaciones que apuntaron a, entre otras cosas, varias prácticas anticompetitivas y la importación por parte de Brasil de productos fabricados con trabajo esclavo, alegaciones que el Gobierno de Lula rechaza.
