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Los líderes abordan presupuesto de la UE, la relación con China y los precios energéticos

El volumen del Marco Financiero Plurianual (MFP) para el periodo 2028-2034 todavía enfrenta al bloque y, aunque el objetivo es cerrar un acuerdo en diciembre, cada vez se escuchan más voce...

El volumen del Marco Financiero Plurianual (MFP) para el periodo 2028-2034 todavía enfrenta al bloque y, aunque el objetivo es cerrar un acuerdo en diciembre, cada vez se escuchan más voces abriendo la puerta a que no sea posible cumplir este plazo y haya que esperar a 2027.

Así se ha pronunciado por ejemplo la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien en un discurso ante el Senado defendió que "la fecha no puede primar sobre el contenido" y advirtió de que Roma "no firmará un acuerdo que no sea rentable (para el país) sólo para cumplir con un plazo".

No ha sido la única, puesto que fuentes diplomáticas de varios países se han pronunciado en una línea similar los días antes de la cumbre y han señalado incluso que no existe presión en términos de calendario. También recuerdan que el MFP vigente y el fondo de recuperación fueron acordados en julio de 2020, apenas cinco meses antes de su entrada en vigor.

Con todo, el último presupuesto planteado por Irlanda, que recorta un 8 % su alcance global, no ha conseguido contentar ni a los países frugales (Alemania, Países Bajos, Austria y los nórdicos), que exigen más recortes, ni a los 'amigos de la Cohesión' (el sur y el este del bloque, con España e Italia liderando), que reclaman más ambición.

Tampoco hay consenso con respecto a los ingresos, un debate marcado por la negativa de los países más ricos a aumentar sus contribuciones a las cuentas comunes.

Francia, acuciada por sus problemas presupuestarios y de deuda, también aboga por no engrosar las aportaciones, pero en lugar de recortes reclama nuevas fuentes de ingresos, en especial un impuesto sobre las multinacionales digitales.

No se esperan, por tanto, grandes avances presupuestarios en la cita de dos días que empieza este jueves más allá de que la batuta de las negociaciones pasará ahora al presidente del Consejo Europeo, António Costa, quien tendrá la responsabilidad de intentar conseguir un acuerdo entre los Veintisiete antes de que acabe el año.

Con el gas al doble de su precio normal en Europa y eunencarecimiento del diésel del 140 % desde el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, el debate sorbe competitividad estará en gran medida marcado por la energía.

La presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, avanzó recientemente en el Parlamento Europeo que Bruselas quiere reforzar las compras conjuntas de gas y abrir un diálogo estratégico con las refinerías europeas para reducir costes y garantizar el suministro, además de acelerar la generación autónoma y limpia.

Fuentes europeas apuntan que esperan que la discusión entre los líderes se centre en la situación a corto plazo y en las posibles medidas a adoptar, partiendo de las ideas que maneja la Comisión Europea, a las que los Veintisiete podrían reclamar otras iniciativas.

Esta misma semana, el comisario de Energía y Vivienda, Dan Jørgensen, pronosticó un invierno difícil y reiteró que las subvenciones que los países concedan para abaratar los combustibles fósiles deben ser "específicas y temporales" y, en líneas generales, llamó a reducir los impuestos de la electricidad, que en algunos países de la UE soporta una fiscalidad cuatro veces superior a la del gas.

Los líderes también abordarán los desequilibrios comerciales con China tras el acuerdo alcanzado la semana pasada con Pekín que reducirá los aranceles que aplica al aceite de oliva, calzado, piezas de automoción y helados procedentes de la Unión Europea, y que recortará a 350.000 unidades las exportaciones de vehículos híbridos e híbridos enchufables.

No obstante, diversos Estados miembros consideran que este acuerdo es solo un primer paso y que es necesario seguir negociando con China para lograr más resultados.

Francia y Alemania han solicitado a la Comisión Europea nuevos instrumentos de protección frente a prácticas comerciales desleales, incluido un mecanismo de diversificación para limitar dependencias de determinados proveedores y un procedimiento de urgencia que permitiría, en casos extremos, excluir a terceros países del mercado único europeo.

Fuentes comunitarias descartan un endurecimiento de las posturas de los Estados miembros, pero los hay que han dejado clara la importancia de tener ciertos instrumentos preparados para responder si se produce una escalada.

Fuente: https://www.abc.com.py/internacionales/2026/10/14/los-lideres-abordan-presupuesto-de-la-ue-la-relacion-con-china-y-los-precios-energeticos/

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