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Los defensores de las armas esperan menos controles si gana Bolsonaro: "Queremos libertad"

“Quiero una ley que acabe con la inseguridad jurídica, que dé libertad para comprar armas, transportarlas y practicar el tiro recreativo", dice a EFE Vinícius dos Reis, dueño de un clu...

“Quiero una ley que acabe con la inseguridad jurídica, que dé libertad para comprar armas, transportarlas y practicar el tiro recreativo", dice a EFE Vinícius dos Reis, dueño de un club de tiro en Caxias do Sul, una ciudad mediana ubicada en una región agrícola del sur del país.

Durante la campaña, el presidente y candidato a la reelección, el progresista Luiz Inácio Lula da Silva, ha prometido mantener los controles, mientras que Bolsonaro ha insinuado que volverá a la política de flexibilización iniciada por el padre, el exmandatario Jair (2019-2022).

Fue durante el Gobierno de Bolsonaro padre que Dos Reis, un antiguo militar de 36 años de semblante tranquilo y al que siempre le gustaron las armas, logró cumplir un sueño e inauguró el Classe 5.

El club, con unos 700 miembros, tiene como símbolo una calavera, pero su interior es más amigable: hay un espacio para niños con osos de peluche, sillones y una barra de bar para beber algo -no alcohólico- mientras se espera turno para apretar el gatillo.

En la sala de tiro, una persona puede elegir su arma de preferencia de entre un buen surtido de pistolas, revólveres y carabinas de distintos calibres.

“Mira, aquí se cargan las municiones y para disparar se tiene que tirar hacia atrás esta parte de arriba de la pistola”, explica el instructor Martín Pinzón, equipado con gafas protectoras y orejeras para el ruido, antes de apuntar y acertar justo en el centro del blanco.

El número de clubes como este en Brasil aumentó de 151 en 2019, el primer año de Bolsonaro, a 2.038 en 2022, el último año del mandato, según datos del Ejército citados por el diario O Globo.

En ese mismo periodo, además, el número de personas con certificado de pose de arma se disparó, al pasar de 197.390 a 783.385, de acuerdo con el centro de investigación Forum Brasileño de Seguridad Pública.

Este crecimiento exponencial fue impulsado por un relajamiento de los controles que también permitió, por ejemplo, que una persona sin registro pudiese practicar el deporte de forma recreativa.

“De esa forma, muchas personas entraron en el mundo del tiro; no dábamos abasto, venía el tirador y la familia entera, hasta el abuelo, porque en esta región no tienes mucho que hacer el fin de semana”, explica Dos Reis.

Todo cambió con la victoria de Lula en las elecciones de 2022. El presidente prohibió por decreto la instalación de nuevos clubes cerca de escuelas, así como la práctica del tiro recreativo sin registro.

Esta segunda medida redujo en alrededor de un tercio el volumen de visitas al Classe 5, calcula el dueño, lo que obligó al centro a “buscarse la vida” y a organizar eventos y torneos para compensar la pérdida de clientes.

Además, Lula redujo de 60 a 16 el número máximo de armas que un tirador deportivo podía poseer y disminuyó el plazo de validez de los permisos de porte de diez a tres años.

El mandatario argumentó que, con la proliferación de armamento en el anterior Gobierno, parte del mismo había acabado en manos del narcotráfico.

Nielsen Deluchi, miembro del Classe 5 y dueño de 14 armas junto a su esposa, ve este escenario pintado por el Ejecutivo como improbable debido a los requisitos que deben cumplir los tiradores para conseguir los permisos.

“Un tirador no comprará una arma en su nombre para después vendérsela al crimen organizado porque va a quedar su registro; los delincuentes las compran en negro”, opina en una entrevista telefónica con EFE este empresario de 46 años dedicado al mantenimiento de maquinaria.

Deluchi cree que, si Bolsonaro gana, el nuevo presidente derogará las restricciones “en los primeros días” y defiende que las “personas de bien” tengan el derecho a poseer y portar armas para “defensa personal”.

En el Classe 5, a su vez, Vinícius dos Reis desea que se apruebe una ley, no un decreto, que ponga fin al “limbo” y proteja a los clubes y a los tiradores de los vaivenes normativos.

“El arma es solo una herramienta; lo que mata es la motivación de las personas”, afirma.

Fuente: https://www.abc.com.py/internacionales/2026/10/22/los-defensores-de-las-armas-esperan-menos-controles-si-gana-bolsonaro-queremos-libertad/

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