
Los canadienses prefieren a la UE antes que a EE.UU. como prioridad política y comercial
El sondeo, encargado por el periódico The Globe and Mail, señala que el 41 % de los encuestados sitúa a la UE como primera prioridad de la estrategia comercial canadiense, frente al 20 % ...
El sondeo, encargado por el periódico The Globe and Mail, señala que el 41 % de los encuestados sitúa a la UE como primera prioridad de la estrategia comercial canadiense, frente al 20 % que señala a Estados Unidos. Otro 30 % considera que todos los mercados planteados son igualmente importantes.
Además, un 83 % quiere que Canadá estreche sus relaciones con la UE: el 60 % apuesta por vínculos "mucho más estrechos", incluso más allá del comercio, y el 23 % por una mayor aproximación.
El respaldo se extiende a la posibilidad de negociar algún tipo de asociación con el bloque europeo. Un 58 % apoya esa opción y otro 21 % la respalda parcialmente si permite ampliar la cooperación en comercio, defensa, tecnología, energía e investigación sin llegar a una adhesión plena a la UE.
Los resultados se conocen dos semanas antes de la cumbre Canadá-UE que se celebrará los días 29 y 30 de octubre en Montreal, con la participación del primer ministro canadiense, Mark Carney, y los presidentes del Consejo Europeo, António Costa, y de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
La reunión se produce en medio del fuerte deterioro de las relaciones comerciales entre Canadá y Estados Unidos.
En agosto, Carney suspendió las negociaciones comerciales con Washington después de que el Gobierno de Donald Trump anunciara aranceles del 50 % sobre unos 28.000 millones de dólares canadienses (unos 19.700 millones de dólares o 17.600 millones de euros) en productos, a los que Ottawa respondió con gravámenes equivalentes.
Desde entonces, Carney ha acelerado una estrategia de diversificación destinada a reducir la dependencia de Estados Unidos y estrechar los vínculos económicos y de seguridad con Europa, India y otros mercados.
El Gobierno canadiense ha señalado que su objetivo es aumentar la autonomía estratégica del país y duplicar el acceso de Canadá a los mercados internacionales.
