
Los Ángeles se prepara para un El Niño histórico y un invierno potencialmente lluvioso
"No sabemos exactamente cuánta lluvia recibirá Los Ángeles este invierno, pero sí sabemos con certeza lo que las lluvias intensas y los fuertes vientos pueden provocar aquí”, señaló...
"No sabemos exactamente cuánta lluvia recibirá Los Ángeles este invierno, pero sí sabemos con certeza lo que las lluvias intensas y los fuertes vientos pueden provocar aquí”, señaló en una conferencia de prensa la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass.
La jefa del Ayuntamiento anunció una serie de medidas que se han tomado para “mantener a salvo” a los habitantes.
La ciudad ha estado limpiando más de 31.000 sumideros y sistemas de drenaje, inspeccionando y reforzando laderas y zonas quemadas vulnerables, especialmente las afectadas en los incendios de enero de 2025.
Asimismo, se han coordinado trabajos de poda de árboles cerca de líneas eléctricas, distribuyendo sacos de arena a las estaciones de bomberos y asegurándose de que los ciudadanos cuenten con la información necesaria para mantenerse a salvo.
Por su parte, Ariel Cohen, meteorólogo jefe de la oficina del Servicio Meteorológico Nacional en Los Ángeles/Oxnard, dijo en la conferencia que la preparación implica mucho más que reaccionar ante un desastre.
“Estar preparados para el clima debería ser un hábito, al igual que abrocharse el cinturón de seguridad", destacó el meteorólogo.
Según el Centro de Predicción Climática de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), existe un 69 % de probabilidades de que se produzca un fenómeno de El Niño histórico que supere la intensidad de los eventos registrados desde 1950.
El mes pasado, el gobernador de California, Gavin Newsom, declaró el estado de emergencia debido al impacto que se prevé tendrá el fenómeno, lo que permitió instruir a las agencias estatales a comenzar a proteger a las comunidades vulnerables, preparar las carreteras y la infraestructura crítica, disponer de suministros de emergencia.
La declaración también permite ayudar a las ciudades a reducir los riesgos de inundaciones, deslizamientos de tierra y daños en la costa.
Los eventos de El Niño son ahora más de un 36 % más fuertes que antes de la era industrial, una tendencia que se ha acelerado en los últimos 40 años a medida que el planeta se calienta, según un reciente estudio publicado en la revista Science.
