
Loewe lleva la esencia española a la pasarela parisina
En el complejo del castillo de Vincennes, y en un espacio redondo y diáfano de color blanco, salieron a la pasarela más de sesenta propuestas para mujer y hombre.Chaquetas vo...
En el complejo del castillo de Vincennes, y en un espacio redondo y diáfano de color blanco, salieron a la pasarela más de sesenta propuestas para mujer y hombre.
Chaquetas voluminosas en cuero, impermeables, anoraks en seda, vestidos camiseros, así como polos para llevar del revés, entre lo mostrado.
La colección viene a ser "un diálogo entre el Viejo y el Nuevo Mundo", señalaron Jack McCollough y Lázaro Hernández, directores artísticos de la firma fundada en Madrid en 1846.
Una combinación entre esa funcionalidad americana, de donde proceden McCollough y Hernández, "y los guiños al dramatismo, los rituales y la historia de España", según sus propias palabras.
Los pantalones de hombre llegan anchos, así como negros de tiro alto y con aberturas en la parte superior. Los 'shorts', no muy presentes, se sugieren bordados para mujer, como algunos de los vestidos.
Se rescata la americana de ante oro, que presentara Loewe hace más de medio siglo, en nuevas versiones. Esto demuestra que los directores creativos de la marca tienen muy presente el legado de la misma.
Motivos lisos, cuadros y rayas, así como estampados florales no faltarán el verano del próximo año. El logotipo de la firma, en su versión de las dos eles, va acompañado en alguna de las propuestas de una corona.
Un modo de recordar que Loewe es proveedora de la Real Casa española desde 1905.
Como nota curiosa, algunas de las gabardinas se mostraron con cuellos de resina fluorescente, inspirados en modernas gafas de sol.
Junto a la piel, el punto ligero y el algodón son los materiales que abundaron en el desfile.
Los bolsos, el accesorio más icónico e internacional de Loewe, no faltaron en la mayoría de los conjuntos. Junto al Amazona 180, de una asa y diferentes tamaños, y el Puzzle, la próxima primavera-verano llega uno nuevo: Pasito.
Es el resultado de la superposición de una funda flexible de napa sobre una estructura clásica de líneas rectangulares.
En el terreno de los colores, muy presente la gama de los amarillos, marrones, verdes, azules, así como blanco y negro.
Una colección que cosechó multitud de aplausos por parte del público invitado y que hay voces que apuntan que se trata de la mejor de McCollough y Hernández, de las tres mostradas hasta el momento.
