
Líder centrista dirigirá las negociaciones para nuevo intento de formar gobierno en Suecia
Ringqvist resaltó en un comunicado que no tiene ninguna ambición de ser primera ministra y que su objetivo es explorar las opciones de un Ejecutivo de centro, encabezado previsiblemente po...
Ringqvist resaltó en un comunicado que no tiene ninguna ambición de ser primera ministra y que su objetivo es explorar las opciones de un Ejecutivo de centro, encabezado previsiblemente por la socialdemócrata Magdalena Andersson.
Para que esa opción, defendida en campaña por el Partido Centrista, sea tolerada por la Cámara, sería necesario contar con el Partido Cristianodemócrata y el Partido Liberal, fuerzas del bloque de derecha, que han rechazado con anterioridad apoyar cualquier fórmula encabezada por Andersson.
El Riksdag rechazó el jueves pasado por 248 votos contra 99 a Andersson como primera ministra al frente de un Gobierno socialdemócrata en minoría, después de que no fuese capaz de cerrar un acuerdo con el bloque de centroizquierda, que ganó las elecciones del pasado 13 de septiembre por 176 a 173 escaños.
El Partido de Izquierda, cuarta fuerza parlamentaria, sólo acepta un Gobierno del que forme parte, mientras que los centristas se niegan a integrar uno que incluya a esa formación.
El Partido Centrista, que hace años formaba parte del bloque de derecha, rechaza también cualquier Ejecutivo del que forme parte o respalde el ultraderechista Demócratas de Suecia (SD), que la pasada legislatura actuó como apoyo externo del Gobierno del conservador Ulf Kristersson.
Ringqvist deberá informar a Norlén del estado de las negociaciones a más tardar el día 26.
Antes de poder convocar elecciones extraordinarias, algo que no ocurre desde 1958, en Suecia son necesarias cuatro votaciones fracasadas para elegir primer ministro.
El Partido Socialdemócrata fue el más votado con el 28 %, su peor resultado en casi un siglo; seguido por el Partido Conservador, con el 19,8 %; y el SD, que retrocedió tres puntos y perdió su condición de segunda fuerza parlamentaria.
En 2018 hicieron falta cuatro meses de negociaciones y dos votaciones fracasadas hasta que el socialdemócrata Stefan Löfven cerró un acuerdo con centristas y liberales y otro adicional con el Partido de Izquierda para gobernar en minoría con el Partido de Medioambiente.
