
"La vivienda ya no es solo un problema de los pobres", advierte Bruselas
"Esto es bastante nuevo, y realmente cambia lo que necesitamos hacer también a nivel europeo", dijo Mînzatu en un debate sobre vivienda en el Consejo de Empleo y Política Social (EPSCO), ...
"Esto es bastante nuevo, y realmente cambia lo que necesitamos hacer también a nivel europeo", dijo Mînzatu en un debate sobre vivienda en el Consejo de Empleo y Política Social (EPSCO), que reúne a los titulares europeos de esas ramas, en Luxemburgo.
En el mismo consejo, los ministros aprobaron unas conclusiones que vinculan la crisis de vivienda con los cambios demográficos: el envejecimiento de la población, la reducción del tamaño de los hogares, la formación más tardía de parejas y el aumento de las separaciones están elevando la necesidad de vivienda más rápido de lo que crece la población, según el texto.
A la inversa, advierte el Consejo, la falta de vivienda asequible también retrasa que los jóvenes formen una familia.
El texto también señala la especulación inmobiliaria, el alza de los costes de construcción y la escasez de suelo como factores que han distorsionado la oferta de vivienda, y advierte de que tratar la vivienda "como un activo especulativo en lugar de un bien social" debilita aún más la asequibilidad.
"Esta evolución está generando un desafío creciente para muchos europeos, en particular los jóvenes, las familias y los trabajadores esenciales", dijo el ministro de Interior de Chipre, Konstantinos Ioannou, cuyo país desempeña la presidencia rotatoria del Consejo.
Las conclusiones señalan además que, a pesar del desajuste entre oferta y demanda, una parte significativa del parque de vivienda europeo permanece vacío, sobre todo en zonas rurales despobladas, lo que demuestra que el problema no es solo de cantidad, sino de distribución y adecuación a las necesidades reales.
El representante permanente adjunto de España ante la UE, Oriol Escalas, defendió la aplicación de medidas "excepcionales, proporcionadas y limitadas en el tiempo" para contener los precios del alquiler en zonas de mercado tensionadas, combinadas con el aumento de la oferta.
Mînzatu recordó que la Comisión ya propuso en mayo una recomendación contra la exclusión residencial y el sinhogarismo, "el reto más extremo" en materia de vivienda, y avanzó que prepara para el último trimestre de 2026 una Ley de Vivienda Asequible que dará a los gobiernos "claridad legal" para regular los alquileres turísticos de corta duración e impulsará la construcción social allí "donde la presión es mayor".
El Ejecutivo comunitario ya instó a principios de mes a España a ampliar su parque de vivienda social en sus recomendaciones del Semestre Europeo, advirtiendo de que este tipo representa menos del 2 % de la oferta total, frente a una media europea de aproximadamente el 7 %.
Los precios de la vivienda han subido hasta un 60 % de media en la UE desde 2015 -con picos superiores al 200 % en algunos países- y uno de cada diez europeos no puede pagar el alquiler o la hipoteca a tiempo, según cifras de Bruselas.
