
La ultraderecha alemana amenaza con fuerte repunte en el este del país
La última encuesta publicada de cara a las elecciones de Sajonia Anhalt, realizada por el instituto demoscópico pollytix, le da a AfD un 43 %, a la Unión Cristianodemócrata (CDU), el par...
La última encuesta publicada de cara a las elecciones de Sajonia Anhalt, realizada por el instituto demoscópico pollytix, le da a AfD un 43 %, a la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido del canciller Friedrich Merz, un 23 %, a La Izquierda un 13 %, al SPD un 7 % y a Los Verdes un 5 %.
Esa constelación no difiere mucho de la que vaticinan otras encuestas. Una ligera variación en el resultado, que dejara a Los Verdes y al SPD por debajo del umbral del 5 % y sin representación parlamentaria, le daría incluso a AfD la mayoría absoluta, con lo que formaría Gobierno por primera vez en un estado federado alemán.
Eso ha llevado a que en las últimas semanas surjan dos iniciativas, una de la ONG Campact y otra de una organización llamada "taktisch wählen" (Votar tácticamente) que llaman a votar por el SPD o por Los Verdes para asegurar su ingreso en el parlamento y evitar así una mayoría absoluta de AfD.
No obstante, aun en el caso de que AfD no logre la mayoría absoluta, todo apunta a un resultado que dejará en una situación complicada a la CDU en general, al primer ministro de Sajonia Anhalt, Sven Schulze, y al propio Merz como presidente del partido.
La CDU se ha comprometido a no hacer causa común ni con AfD ni con La Izquierda y eso es algo que quedó fijado en sendas resoluciones de un congreso del partido.
Ahora todo apunta a que una mayoría que evite un Gobierno de AfD pasa por algún tipo de cooperación con La Izquierda, lo que podría ser explotado por la ultraderecha para atraer electores conservadores de la CDU de cara a las elecciones de Mecklenburgo-Antepomerania (noreste del país) y de la ciudad estado de Berlín.
Una de las bazas electorales de la AfD ha sido prácticamente desde sus comienzos la acusación permanente contra la CDU de haberse alejado de sus principios conservadores durante la era de Angela Merkel.
Merz llegó a la jefatura de la CDU como representante del ala conservadora de la agrupación, con el objetivo declarado de reducir a la mitad el caudal electoral de AfD. El caudal de AfD entre tanto parece haberse duplicado y el partido se ha consolidado especialmente en el este del país, el territorio de la extinta RDA, donde además saca partido de diversos resentimientos contra el oeste del país.
Ya en 2024 la AfD fue el partido más votado en otro estado del este, en Turingia, donde, liderada por Bjorn Höcke, que es el líder del ala más radical de la formación, obtuvo el 32,8 %, superando por casi 10 puntos a la CDU. El SPD se salvó por muy poco de quedarse fuera del Parlamento y obtuvo sólo un 6 %.
En Mecklenburgo-Antepomerania, donde se votará el 20 se septiembre, también encabeza las encuestas, la última del instituto demoscópico INSA le da un 36 % seguida por el SPD con un 29 %. Sin embargo, en ese land el SPD de la primera ministra Manuela Schwesig, que gobierna en coalición con La Izquierda, ha venido recortando terreno, mientras que no puede decirse lo mismo de Schulze en Sajonia Anhalt.
Schulze llegó al cargo en enero tras la dimisión de Rainer Hasselof que dejó el puesto con la intención declarada de que su sucesor tuviera más visibilidad para hacer frente al desafío que implicaba AfD en las regionales. No obstante, desde entonces la CDU ha ido bajando en las encuestas de intención de voto.
Entre los motivos que se aducen para el auge de AfD en el este está lo que se ha llamado el "viento en contra" que tienen que enfrentar la CDU -y también el SPD- debido al descontento que hay con el trabajo del Gobierno federal.
La tercera de las elecciones regionales, en Berlín el 20 de septiembre, ofrece menos dramatismo pero tampoco indica nada bueno para el partido de Merz. En la capital todo apunta a una victoria de AfD, aunque un tripartito encabezado por La Izquierda, con Los Verdes y el SPD como socios, podría tener mayoría para gobernar.
