
La reforma electoral de Meloni prosigue su tramitación en el Senado entre divisiones
El proyecto de nueva ley electoral ya fue aprobado la semana pasada en la Cámara de los Diputados y esta tarde llega a la otra sede parlamentaria, el Senado, para su estudio en la Comisión...
El proyecto de nueva ley electoral ya fue aprobado la semana pasada en la Cámara de los Diputados y esta tarde llega a la otra sede parlamentaria, el Senado, para su estudio en la Comisión de Asuntos Constitucionales y su posterior debate en el pleno.
Meloni, como otros de sus antecesores, trata de sacar adelante su reforma electoral de cara a las próximas elecciones generales, que se prevén en 2027, con la intención declarada de reforzar la estabilidad de las coaliciones y Gobiernos del futuro.
Por ello, la principal novedad del texto es la introducción de un 'premio' en escaños -70 en la Cámara Baja y 35 en el Senado- para la lista o coalición que alcance el 42 % de los votos en unos comicios.
Los debates en la Cámara de los Diputados fueron muy intrincados y revelaron divisiones en la coalición gubernamental, entre los ultraderechistas Hermanos de Italia de la primera ministra, la Liga de Matteo Salvini y la conservadora Forza Italia de Antonio Tajani.
En concreto, las desavenencias surgieron por el sistema de listas electorales: Meloni propone un modelo con líderes blindados y con el resto de candidatos sujetos a la preferencia de los electores, pero sus aliados no están de acuerdo.
Esto hizo que el día en que se votaba una enmienda con esta idea de listas electorales, numerosos diputados de la coalición gubernamental votaran en contra amparados en el anonimato. La propuesta de Meloni naufragaba por culpa de sus propios aliados.
Ahora, el texto llega al Senado y Meloni espera 'recoser' su coalición tratando de acordar un método para elegir a los futuros parlamentarios, aunque para eso haya que enmendar la reforma y alargar su tramitación (en el sistema italiano las leyes deben ser aprobadas de forma idéntica en ambas sedes parlamentarias).
La oposición de centro-izquierda se opone en bloque a esta reforma electoral y ha avanzado que pedirán un ciclo de audiencias en la Comisión del Senado en un intento de entorpecer su tramitación.
