
La reconstrucción de antiguas colonias de Israel en Cisjordania extiende el miedo en Yenín
Desde las casas de Ahmad Abu Al Tahnat y Suleimán Rasmi Fathi Atoum, en el barrio de Hadima al Saadiya de Yenín, sólo se atisba una colina boscosa. Pero, días atrás, asomaban desde lo a...
Desde las casas de Ahmad Abu Al Tahnat y Suleimán Rasmi Fathi Atoum, en el barrio de Hadima al Saadiya de Yenín, sólo se atisba una colina boscosa. Pero, días atrás, asomaban desde lo alto excavadoras y vehículos militares que trabajaban en la reconstrucción, al otro lado de la montaña, del asentamiento israelí de Kadim.
"Yo no puedo dormir por las noches por la angustia y el miedo en los que vivo, pensando que en cualquier momento puede llegar la excavadora y derribar mi casa", confiesa Atoum, que trabaja como sastre, en el salón de la casa en la que lleva diez años y a la que se refiere como su "paraíso".
Kadim fue uno de los asentamientos desmantelados en el Plan de Desconexión de 2005 (junto a Sa Nur, Homesh, Ganim y todas las colonias de Gaza) del Ejecutivo del entonces primer ministro, Ariel Sharon.
Coincidiendo con el desarrollo de las obras para reabrir los asentamientos cercanos a Yenín (Ganim y Kadim), tanto Suleimán como Ahmad recibieron hace unas tres semanas órdenes para que cesaran las obras en sus casas. Un tribunal israelí decidirá si proceder con su demolición, así como la de otras seis viviendas del barrio.
Consultado por EFE respecto a la construcción al otro lado de la colina, el Ejército de Israel dijo seguir órdenes del Gobierno. Según la ONG israelí Peace Now, el Ejecutivo de Netanyahu ha disparado la aprobación de asentamientos en Cisjordania, con 104 desde que ocupó el cargo.
"Se están llevando a cabo trabajos en la zona de las comunidades de Ganim y Kadim, aseguradas por las Fuerzas de Defensa de Israel", afirmó el Ejército en un comunicado, sin dar más detalles.
Todos los asentamientos de Israel en Cisjordania constituyen una violación del derecho internacional.
"Ahora mismo no tengo ningún sitio adonde ir salvo la calle", se lamenta Abu al Tahnat, que vive junto a su madre, mujer, hermana y sus cuatro hijos. "Hace dos semanas que la risa y la alegría han desaparecido de esta casa".
Este miércoles llegaron las primeras viviendas portátiles al terreno que ocupará Kadim. Días antes, el director del Consejo Regional de Samaria (el órgano israelí que administra los asentamientos en el norte de Cisjordania), Yossi Dagan, se grabó junto a las excavadoras que trabajaban allí.
"Esta increíble música que escuchamos aquí es la encantadora música del momento de la redención", afirma exultante en la grabación, prometiendo "un asentamiento enorme" con miles de judíos llegados del área metropolitana de Tel Aviv.
A unos dos kilómetros al este, los colonos y el Gobierno israelí terminan los preparativos para repoblar Ganim. En la gobernación aledaña de Nablus las nuevas colonias de Homesh y Sa Nur ya están habitadas.
"Es dramático, son zonas que estaban limpias de colonos desde hace muchos años. E incluso cuando estaban ahí, antes de 2005, eran asentamientos muy pequeños", dice a EFE Hagit Ofran, encargada de monitorear la expansión colonial israelí para Peace Now.
Apenas unas mil personas vivían antes de 2005 en estas cuatro colonias, aisladas de los otros asentamientos israelíes fundados desde 1967. Ahora pasarán a formar parte del enorme entramado de nuevos asentamientos (12, sólo en Yenín), muchos aún sin regularizar por el propio Gobierno.
Ahmad Abu al Tahnat desliza en su teléfono las fotografías del proceso de construcción de su casa, que guarda en una carpeta con el nombre "Mi sueño".
Tras los Acuerdos de Oslo II de 1995, Cisjordania quedó dividida temporalmente en tres zonas: el Área A (donde se encuentra la ciudad de Yenín), bajo control administrativo y de seguridad palestino; la B, de administración palestina y seguridad israelí; y la C (donde se encuentran Ganim y Kadim), bajo control israelí.
"A partir de 2005 se produjo una expansión urbanística en todas las zonas de Yenín", recuerda Ahmad, que tenía entonces 23 años. El barrio en el que hoy vive forma parte de ese crecimiento hacia el Área C, lo que ahora Israel utiliza para justificar la posible demolición de casas alegando que carecen del permiso israelí de construcción.
Sin embargo, Ahmad y Suleimán sí tienen permiso del Ayuntamiento de Yenín. Un portavoz de la Gobernación, Tareq Aghrabia, explicó a EFE que si bien se trata del Área C, la división de Oslo de Cisjordania debía ser temporal y durar sólo cinco años; además, enfatizó que el barrio depende del resto de Yenín, en el Área A.
En el salón maqueado de la casa que ahora ve peligrar, Ahmad se pregunta una y otra vez "por qué". "No somos una amenaza", repite. Tras un largo silencio a fin de contener las lágrimas, Suleimán hace un comentario similar: "No le hacemos daño a nadie".
